Brasil precisa continuar abriendo su economía y adoptar políticas para estimular el crecimiento, según recomendó la Organización Mundial de Comercio (OMC) en el examen de política comercial del país que inició este lunes.
Brasil precisa continuar abriendo su economía y adoptar políticas para estimular el crecimiento, según recomendó la Organización Mundial de Comercio (OMC) en el examen de política comercial del país que inició este lunes.
“Un crecimiento económico sólido y una política de renta dinámica permitieron a Brasil progresar en la reducción de la pobreza, del desempleo y de la desigualdad de renta”, evalúa la OMC.
Pero nota que el crecimiento económico brasileño se desaceleró considerablemente desde el segundo semestre de 2011, con una pérdida de dinamismo que atribuye en parte a la valorización del real y a la desaceleración de la economía mundial, lo cual “se relaciona también con problemas estructurales de larga data que erosionan la competitividad de la economía nacional, como infraestructuras inadaptadas, acceso insuficiente al crédito y carga fiscal muy pesada”.
La OMC estima que se necesitan nuevas iniciativas para corregir esas debilidades estructurales. Pero visiblemente sugiere cuidado, notando que, al lanzar medidas para apoyar a sectores que perdieron competitividad, el gobierno adoptó también medidas que tienen un efecto restrictivo sobre el comercio, como el caso de la suba temporaria de las alícuotas de importación, exigencia de contenido nacional en productos y servicios en las compras públicas y aumento de crédito a la exportación.
“Visto el tamaño y la importancia de la economía brasileña, es crucial para el país continuar abriéndose al comercio y la inversión y adoptar políticas que favorezcan el comercio”, recomendó la entidad global, que menciona al país como la sexta mayor economía del mundo.