"Para colaborar con la causa": vecinos de Montevideo ponen sus pozos de agua a disposición y la IM los analiza
Un equipo de la Intendencia de Montevideo recorre casas de vecinos para tomar muestras de agua de sus pozos particulares para analizar
Marcelo cosecha manzanas pink lady como pasatiempo. Es contador de profesión y sabe que esa la cosecha no le deja grandes ganancias, pero igual disfruta de sus plantaciones en el tiempo libre en su campo en Melilla, cuando no está trabajando en el banco.
En la quinta construyó en 2014 un pozo de 50 metros de profundidad y le colocó una bomba que usa para riego, pero debido a la falta de agua dulce, el vecino puso su pozo a disposición para que la Intendencia de Montevideo (IM) lo analice. Este martes dos funcionarios de la comuna acudieron a su casa y tomaron una muestra del agua de la perforación, que tiene un caudal de 3.200 litros por hora. "Vi el aviso de que era posible que se precisara agua por la falta de agua de OSE", explicó sobre por qué pidió que la IM analice la calidad del agua.
"Para riego ya lo tengo analizado, porque son análisis distintos. Lo analicé para riego y vimos que servía, pero no sé si es potable", contó Marcelo. El objetivo, dijo, es saber si el agua que usa para regar los manzanos se puede llegar a consumir y, en caso de ser necesario, la pueda compartir con los vecinos de la zona. "En esta época es en el que menos uso la bomba, porque las plantas no precisan agua hasta setiembre, así que si sirve para algo...", dijo.
Inés Guimaraens
Funcionarios de la IM ingresando a la quinta de Marcelo
La IM habilitó en mayo un número de Whatsapp –092 250 260– para que las personas que tengan pozos de agua particulares puedan analizarlos y saber si la pueden consumir e incluso, la compartan con los vecinos de la zona. Hasta ahora, la comuna recibió 214 solicitudes de análisis y analizó 75.
Durante la mañana de este martes, un equipo de dos funcionarios del laboratorio de la IM analizaron cuatro más. En la misma zona donde está ubicada la quinta de Marcelo, en Melilla, vive Carmen. Ella tiene un pozo de agua que no usa hace 20 años, pero por la preocupación por la posible falta de agua –y por la muerte de más de 30 peces que consumieron agua salada de OSE– decidió ponerlo en funcionamiento de nuevo.
Contó que limitó el uso del agua al máximo, que regó lo indispensable y que restringió usos como el llenado de la piscina para los nietos. "Me parecía muy irresponsable de mi parte regar el árbol que amo, faltando agua en tantos lugares", dijo. Por eso, decidió pedirle a la IM que analice el agua de su pozo, "el más difícil" que los funcionarios vieron en los recorridos que han hecho.
María Eugenia Scognamiglio
Muestra de agua de pozo particular en Melilla
Carmen pretende verificar si el agua que mana de la perforación es apta para consumo humano "para colaborar con la causa", pero el pozo estaba tapado con una loza pesada para evitar accidentes y el agua estaba a unos 10 metros de profundidad. De todas formas, la IM llegó a sacar una muestra del agua para analizar. Si el análisis da buenos resultados, Carmen instalará una bomba y comenzará a usar el agua de pozo para riego y para consumo.
Desde la IM explicaron que el análisis que se le realiza al agua es microbiológico, es decir, que se miden valores como coliformes, heterotróficos, nitratos y la presencia de bacterias pseudomonas aeruginosa. En el resultado que la comuna envía al dueño del pozo, se le advierte si existen o no componentes que son riesgosos para el consumo del agua.
Washington vive en el barrio Cerro y tiene un pozo de agua en el comedor de su casa. Alguna vez estuvo afuera, pero cuando sus padres ampliaron la vivienda y construyeron el pozo quedó adentro. "El único que usa esa agua soy yo. Para regar y para bañarme en verano", contó en la recorrida que El Observador realizó con la IM en el relevamiento de muestras.
Inés Guimaraens
Pozo de agua de Washington, en el interior de su casa
El agua llegaba al borde porque no era un pozo profundo. Sin embargo, Washington quiere saber si la puede consumir en su casa, compartir con algún vecino o llevar agua al comedor de la escuela Luisa Casteran, que está a cuatro cuadras de su casa.
Amparo tiene su pozo de 15 metros de profundidad hace unos 28 años. Lo usa para darle agua a las gallinas y a los perros. "Para tomar nunca lo pudimos usar. No tenía ninguna intención de que vinieran a analizar nada, pero como mandaron un whatsapp yo avisé que tenía un pozo acá. Si sirve empiezo por mí, hace años que no quiero depender de la OSE", dijo la vecina.
Inés Guimaraens
Pozo de agua de Amparo
El laboratorio de la Intendencia analiza las muestras y luego llama a los vecinos, dueños de los pozos, para informarles el resultado del análisis microbiológico. Los vecinos que tienen agua apta para consumo en sus pozos particulares pueden optar también por compartirla con otros vecinos de la zona.
Por otro lado, la comuna le envío cartas a las empresas que tienen pozos de agua en Montevideo para que los pongan a disposición para que la IM los analice como posible fuente de agua potable. En total, se enviaron notificaciones a 45 empresas e instituciones y hasta el momento 22 pusieron a disposición sus pozos. La IM tomará las muestras y las enviará a OSE para que el ente estatal determine si se puede tomar el recurso de allí para distribuir en camiones cisterna.
Desde mayo la Intendencia de Montevideo puso en el centro de su gestión el déficit hídrico. Los estudios ambientales que se hacían usualmente en lagos, playas y arroyos se sustituyeron para concentrar los esfuerzos en medir la calidad del agua en pozos de agua subterránea y en las que se utiliza en las policlínicas municipales.