La actual disparada de los precios del petróleo tendrá menos consecuencias sobre el crecimiento y la inflación que los shocks petroleros de los años 70, estimó el viernes el presidente de la Reserva Federal estadounidense (Fed), Alan Greenspan.
La actual disparada de los precios del petróleo tendrá menos consecuencias sobre el crecimiento y la inflación que los shocks petroleros de los años 70, estimó el viernes el presidente de la Reserva Federal estadounidense (Fed), Alan Greenspan.
En efecto, "hoy, pese a su reciente alza, el precio promedio del petróleo crudo en términos reales representa solo las tres quintas partes del pico de febrero de 1981", subrayó según el texto de su discurso difundido por adelantado.
No obstante, "es evidente que los riesgos de consecuencias negativas importantes se intensificarán si los precios del petróleo aumentan de manera importante", añadió.
El costo del petróleo batió un récord la noche del jueves en Nueva York al llegar a los 54,88 dólares. El viernes, sin embargo, los precios bajaron luego de la suspensión de la huelga general en Nigeria.
"El aumento de las incertidumbres geopolíticas con respecto a las reservas dudosas y la ausencia de inversiones para explotarlas parecen ser las razones clave de las presiones sobre el alza del precio", consideró.
De acuerdo con un informe del Instituto estadounidense del petróleo, la producción petrolera disminuyó 15% en setiembre en relación al mismo periodo de hace un año, lo que significó la caída al más bajo nivel desde hace más de medio siglo.
Greenspan estimó que el mundo tendría que ajustar el consumo de petróleo si el precio continúa elevado largo tiempo.
Ese riesgo tiene consecuencias sobre todo para las empresas, ya que se hicieron muchas inversiones "en Estados Unidos y en otras partes" a partir de precios del petróleo menos elevados que los actuales.
Mientras tanto, "deberemos sin dudas vivir con las incertidumbres de los mercados petroleros durante cierto periodo todavía", advirtió.
(AFP)