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“La seguridad está en el tope de los problemas del país”, aseguró el abogado,  Andrés Ojeda, en el comienzo de su exposición.

Ante la atenta mirada de los empresarios asociados a Piso 40, el abogado contó una charla con un director de cárcel que, años atrás, le reveló que los delincuentes ingresan al sistema carcelario en su rapiña 10, 11 o 12. "¿Quén no se va a sentir impune en su rapiña número 8?", se preguntó Ojeda y remarcó que el sistema carcelario actual tiene más población porque hay penas más largas, pero también porque se los está atrapando más que antes. 

Según los datos compartidos por Ojeda, seis o siete de cada 10 personas que egresan del sistema penitenciario, vuelven a delinquir. "Si no se impacta de forma sustantiva en esta tasa de reincidencia probablemente la seguridad pública no mejore", destacó el máster en derecho penal y opinó que, tal como está el constituido, el sistema "no va a funcionar", si el mismo policia que lo atrapa es el que debe reeducarlo y reinsertarlo. "Tiene que haber cambios. Las cárceles tienen que salir del Ministerio del Interior", aseveró el experto y recordó que es un tema que está en el tapete cada vez que hay elecciones.

En este marco, afirmó que el pospenitenciario es clave, "es ahí donde se puede hacer algo" y señaló que este dato de reicidencia es el que puede tener un fuerte impacto en la seguridad pública.

 "Tenemos que ser duros con los delitos, pero mucho más duros con las causas de los delitos. Iniciativas privadas como Los Pinos o Impulso tienen un impacto enorme en la seguridad pública de sus comunidades", reflexionó Ojeda y señaló que "darle una oportunidad de trabajo a un privado de libertad,es una oportunidad a cambiar de vida".

En este sentido, el abogado remarcó que esta es la forma de empezar a torcer la estadística y remarcó que es un debe del sistema hacer un mayor acompañamiento para seleccionar mejor a quiénes se recomienda y a dónde. "En esa población carcelaria hay de todo, hay gente que perfectamente puede reinsertarse, que puede hacerlo y estuvo en una cárcel de mínima seguridad, pero estuvo preso y eso lo va a acompañar toda la vida; seguramente cuando se enteren no lo tomen o lo despidan", puntualizó.

Finalmente, Ojeda apuntó que aunque no es lo más común que la empresa oriente su Responsabilidad Social Empresarial en este tema, sí es un nicho clave para aplicar estas iniciativas. "A veces el Estado es mucho menos dinámico que el sector privado", enfatizó y agregó que el sector empresarial tiene un rol activo para jugar en este sentido. "Hay que saber cómo hacerlo y con quién y eso da trabajo; el Mides debería tener una actitud más agresiva con el sector privado de invitarlo a participar en temas de reinserción y rehabilitación y también para la mejor formación de los policias", concluyó el penalista.
 

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