El Parlamento ucraniano otorgó el sábado un triunfo simbólico a la oposición, al adoptar una resolución no vinculante que invalida el resultado de la elección presidencial al constatar la existencia de fraude.
El Parlamento ucraniano otorgó el sábado un triunfo simbólico a la oposición, al adoptar una resolución no vinculante que invalida el resultado de la elección presidencial al constatar la existencia de fraude.
El Parlamento votó por 307 votos a favor, uno en contra y 106 abstenciones un texto en el que se pronuncia por "la invalidación de la segunda vuelta marcada por violaciones y que no refleja la voluntad del pueblo".
El líder opositor Viktor Yushchenko, que cuestiona la victoria proclamada del primer ministro pro-ruso Viktor Yanukovich, exigió una nueva segunda vuelta el 12 de diciembre.
"Teniendo en cuenta las acusaciones mutuas de irregularidades y violaciones masivas, la decisión política más realista es reconocer que el escrutinio no es válido ya que es imposible establecer el resultado de la votación", dijo el presidente del Parlamento, Volodymyr Litvin.
La oposición amenazó con bloquear los aeropuertos, las autopistas y las vías férreas. La sede de la presidencia en Kiev continúa cercada por los manifestantes pro-Yushchenko.
Por su parte, Litvin denunció enérgicamente las "tendencias separatistas" luego de que los responsables de las regiones de Donetsk (este), Odessa y Crimea (sur) advirtiesen que no reconocerán una victoria de Yushchenko, y los de Lviv (este) aseguraran que no acatarán a Yanukovich.
Un consejero del presidente Vladimir Putin acusó el sábado a "algunas fuerzas de Occidente" de manipular la crisis al sobredimensionar los enfrentamientos entre Moscú y los países occidentales.
Iastrjembski estableció un paralelo con el papel jugado en la Polonia de los años 80 por el sindicato Solidaridad, la caída de Slobodan Milosevic en Serbia en 2000 y la "revolución de las rosas" de 2003 en Georgia.
(AFP)