Paro de transportes contra las privatizaciones que planea el gobierno de Sao Paulo
Los gremios ferroviarios y funcionarios del metro decretaron la medida de fuerza contra los planes privatizadores del gobierno conservador del estado
En la ciudad brasileña de Sao Paulo, capital económica de Brasil, los sindicatos del transporte declararon una huelga contra los planes de privatización del gobierno conservador estadual que se mantiene firme en su decisión y prometió no dar marcha atrás.
La medida de fuerza fue convocada por los sindicatos ferroviarios y funcionarios del metro en rechazo a un proyecto de ley presentado en la Asamblea Legislativa paulista, que propone la privatización de la empresa de gestión de aguas y residuos (SABESP) que opera en el estado.
Los gremios se oponen también al ingreso de la iniciativa privada en el propio sector de transportes.
Se trata del tercer paro de transportes registrado este año en Sao Paulo, la ciudad más poblada de América Latina, donde viven más de 11,4 millones de personas y la protesta afecta total o parcialmente a cuatro líneas de subterráneo y cuatro de trenes.
Los autobuses viajaban repletos, mientras algunas estaciones de tren cerradas lucían carteles advirtiendo de la huelga por la "paralización de funcionarios" y consignas contra las privatizaciones.
"Las desestatizaciones no van a parar, no sirve hacer huelga. Vamos a seguir adelante porque dijimos que haríamos eso", dijo Tarcísio de Freitas, electo gobernador del mayor estado brasileño en 2022.
"No aceptar esa posición, es no aceptar el resultado de las urnas", agregó.
Freitas, ministro de Infraestructura durante el gobierno del expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro (2019-2022), sostuvo que su administración envió a los gremios un comunicado para advertir de eventuales sanciones a los huelguistas en caso de que no mantengan un servicio mínimo, de acuerdo con una decisión de la justicia laboral.
Richard Pencov, un peluquero de 30 años que enfrentaba dificultades para viajar en las primeras horas de la jornada, le dijo a la AFP: "¡Pésimo! Estoy caminando en la calle desde las cinco de la mañana, intentando subirme a un autobús para llegar al trabajo y está difícil”.
(Con información de AFP)