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Uruguay salvó un punto. Esa es la cruda realidad. No jugó bien, no tuvo la pelota y no encontró los circuitos de juego. Tuvo una ventaja enorme con el gol de Suárez, pero luego no se supo cuidar la ventaja y llegó el empate. De ahí al final fue todo de Chile, que dominó pelota y cancha y no lo supo definir. Y por eso el 1-1 es, dentro del flojo rendimiento, una buena noticia para los celestes.

El fútbol está faltando a la cita. Claro, no es la misma historia del Mundial, donde la estrategia defensiva cuajaba. Los celestes no pudieron ser protagonistas, salvo algún momento del arranque y los minutos posteriores al gol de Suárez, cuando tuvieron alguna chance para el segundo. Por lo demás, Chile creó y creó a las espaldas de los volantes, le dio ritmo a la pelota, jugó con paciencia hasta encontrar el espacio y solo le faltó más puntería para llevarse el partido

Fue un partido tenso, con clima de final, y entre dos equipos con apuestas y debilidades similares. Y enseguida se planteó así: el que tuvo pelota dominó y generó los espacios. Y en ese trámite, Chile la tuvo más.

Uruguay arrancó teniendo la posesión y el peligro, en parte gracias a un gran trabajo de presión en toda la cancha del Ruso Pérez y Arévalo Ríos. Pero luego empezó a perder la batalla en el mediocampo, y así Chile demostró que le gusta jugar con posesión. Con los minutos comenzó a crecer y a complicar las espaldas de los volantes, llegando por las puntas.

Uruguay se mostró un cambio apurado en la salida, y por eso no pudo repetir los circuitos futbolísticos del arranque del partido. Por derecha el Ruso Pérez tuvo mucho más obligación de marca y Maxi Pereira nunca pudo desbordar, mientras que por izquierda Palito y Cavani parecieron chocar a menudo, sin aprovecharse. Con todo eso, Forlán no tuvo socio para jugar, y a Suárez casi no le llegó el balón.

Pero el flojo partido del carril izquierdo también explicó las llegadas más peligrosas de Chile. El circuito Vidal-Isla-Sánchez se encontró con espacios a las espaldas de Arévalo y Palito, y desde ahí crearon dos o tres chances, aunque la más peligrosa fue fortuita: Coates rechazó, rebotó en Isla y la pelota subió hasta estrellar el travesaño.

Para el complemento, Tabárez mandó a la cancha al Tata González, para reemplazar aun Cavani que ni fue peligroso arriba ni colaboró en la marca. El Tata fue por derecha, con lo que el 4-3-3 se transformó en 4-4-2 y el Ruso Pérez colaboró más con Arévalo para contener el juego de Chile.

Pareció que se daba. Porque Uruguay tuvo la guapeza de Suárez para ganar una pelota intrascendente, aguantarla, enganchar y buscar el espacio, y dejársela a Palito para poner un 1-0 vital. Más que nunca, había que jugar con inteligencia y manejar los espacios

Allí se pudo liquidar el partido, porque aparecieron los espacios y Suárez estuvo cerca del segundo. Pero duró poco, porque los celestes no tuvieron la fortuna de otras noches. Maxi Pereira se resbaló, el espacio quedó por la punta, las marcas de desacomodaron y Boseajour desbordó para jugar con Alexis Sánchez que el de Udienese pusiese el 2-1.

Chile empató cuando Uruguay lo tenía más controlado. Y los celestes sintieron el golpe. El partido empezó a perder el ritmo y los dejaron más hombres atrás. La pelota se alejó de los arcos, pero en ese trámite, el que la tenía era Chile, que con paciencia volcó el encuentro hacia cancha celeste. Tocando, manejando la pelota, esperando que aparezca el espacio, Chile generó dos o tres claras chances de gol.

Lodeiro entró buscando alimentar a Forlán y Suárez, que aparecían muy solos, el problema era que antes Uruguay debía robarle la pelota a Chile. No lo pudo hacer, y le tocó sufrir mucho en el final. Por todo eso, el pitazo final de Amarilla terminó siendo una buena noticia.

Ahora sí, el equipo celeste deberá encontrar el fútbol en el encuentro del martes ante México, donde llega el momento límite: en juego está la clasificación a cuartos de final.

- Ficha técnica:
1 - Uruguay: Muslera; Maximiliano Pereira (m.79 Lodeiro), Lugano, Coates, Cáceres; Pérez, Arévalo Ríos (m.85 Eguren), Álvaro Pereira; Cavani (m.46 González), Forlán y Suárez.

1 - Chile: Bravo; Contreras, Ponce, Jara (m.63 Valdivia); Isla, Medel, Vidal, Jiménez, Beausejour (m.75 Paredes); Sánchez y Suazo (m.75 Carmona).

Goles: 1-0, m.53 Álvaro Pereira. 1-1, m.64 Sánchez.
Árbitro: Carlos Amarilla (PAR) que mostró tarjetas amarillas a Álvaro Pereira, Suárez, Cáceres, González y Coates en Uruguay y a Contreras, Ponce y Sánchez en Chile.
Incidencias: Partido correspondiente a la segunda jornada del Grupo C disputado en el estadio Malvinas Argentinas con lleno completo: 45.000 personas, el ochenta por ciento chilenos.

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