La mayor confianza en la situación económica del país, debido al optimismo que genera el período electoral en el ánimo de la población, no permitió que se profundice la caída de la confianza económica.
La mayor confianza en la situación económica del país, debido al optimismo que genera el período electoral en el ánimo de la población, no permitió que se profundice la caída de la confianza económica.
El Índice de Confianza del Consumidor (ICC) que elabora el Programa de Opinión Pública y Confianza Económica (Popce), integrado por la Universidad Católica y Equipos Consultores, mostró una caída de 1,7% en el promedio de los primeros siete meses del año con relación a igual período de 2013. Eso se debió a una peor percepción de su situación económica personal y una menor predisposición a la compra de bienes durables.
Durante el mes de julio, el índice de confianza del consumidor no presentó prácticamente cambios, con una reducción de 0,4% con relación al mes anterior. En tanto, respecto al mismo período del año pasado, la caída alcanzó a 3,2%.
En los primeros siete meses de 2014, el indicador que mostró un mayor deterioro fue la predisposición a la compra de bienes durables, que disminuyó 9,3%. En tanto, las perspectivas sobre la situación económica personal cayeron 1,1%, contraria a la visión que tienen sobre la situación económica del país, cuyo indicador de confianza creció 3,7% con relación al mismo periodo del año pasado.
Los técnicos a cargo del informe entienden que “esta recomposición de los subíndices que conforman el ICC sería consistente con, por un lado, el ciclo político, que en proceso de campaña electoral permite ser más optimistas respecto al futuro de la economía del país a los consumidores simpatizantes de cualquiera de las opciones electorales”.
En tanto, la menor propensión a adquirir bienes durables –electrodomésticos, automóviles y viviendas– está vinculada con la suba del tipo de cambio, de 12,1% en lo que va del año. La predisposición a la compra de electrodomésticos, en particular, se redujo 10,1% en los primeros siete meses del año.Según el sondeo que realiza el Popce, las mujeres y los mayores de 60 años son quienes más han ajustado a la baja su disposición a la compra de electrodomésticos.
Respecto a los mayores de edad, los técnicos señalan que “este grupo de consumidores seguramente es más sensible debido a que tendría más presente, que los menores de 30 años, la crisis del año 2002 (y los segmentos de más edad, además, la historia de inestabilidad de precios asociadas al aumento del precio del dólar de años previos)”. A su vez, observan una correlación positiva entre los años de estudios cursados y la menor disposición a la compra de bienes durables.
Con relación a la inflación, los uruguayos que esperan que el ritmo de los precios se aceleren fueron 9,4% más que en junio, lo que es atribuido por los técnicos a que la suba de 0,75% en el costo de vida durante el mes de junio fue la mayor desde febrero. Esta perspectiva fue acompañada con la menor confianza a la capacidad de ahorro, que disminuyó 5%.
Nivel socioeconómico
Mientras que la predisposición a la compra de electrodmésticos cayó 16,1% en la población de nivel socioeconómico alto, en la de nivel bajo el retroceso fue de apenas 2,6%.