“Los programas se realizan en una comisión integrada por distintos profesionales, entre ellos los inspectores, representantes de los docentes a través del ATD y algún profesor muy distinguido que el propio consejo de Secundaria designe”, explicó la inspectora de Literatura, María José Larre Borges. Los programas educativos, donde se establecen los temas y autores que se deben estudiar en el año lectivo, fueron reformulados por última vez en 2006, hace 12 años. Y según dijo la inspectora a El Observador, "siguen la misma línea de los programas anteriores, es decir, los vigentes después de la dictadura".
En tercer año de liceo, el programa de Literatura estipula que los estudiantes deben aprender sobre narrativa breve, lírica, lírica narrativa y dramática. Para lograr esos conocimientos los docentes tienen una serie de autores para elegir, que deben enseñar a lo largo del curso correspondiéndose con cada género.
“En tercero se sigue el criterio de género, porque los chiquilines apenas saben lo que son los géneros y no los distinguen, y literatura uruguaya y latinoamericana”, dijo Larre Borges.
Horacio Quiroga, Juan José Morosoli o Francisco Espínola, y Felisberto Hernández son las opciones nacionales que tienen las docentes para enseñar narrativa breve, por ejemplo. A su vez, tienen un listado de autores optativos entre los que se encuentran los uruguayos Javier de Viana, Eduardo Acevedo Díaz, Mario Benedetti o Mario Arregui.
Leonardo Carreño
En lírica, el género de Ida Vitale, los autores uruguayos que pueden estudiar los liceales son Juana de Ibarbourou y uno de estos tres: Julio Herrera y Reissig o María Eugenia Vaz Ferreira o Delmira Agustini.
Además del tratamiento obligatorio de estos poetas, los liceales deben realizar la lectura de textos de uno de los autores señalados en una lista, entre los que se encuentran los siguientes uruguayos: Líber Falco, Juan Cunha, Jorge Arbeleche, Mario Benedetti e Idea Vilariño.
Pero el nombre de Vitale no aparece en ningún lado.
Leonardo Carreño
En cuarto año de liceo, cuando comienza el bachillerato, los liceales aprenden Literatura basándose en ejes temáticos como modalidad de aprendizaje. Cada docente debe seleccionar un mínimo de tres ejes temáticos para desarrollarlos durante el curso. En cada eje, se estudian un mínimo de dos obras.
Algunos de los ejes temáticos que presenta el programa son los siguientes: el Amor y la Muerte; el Héroe y el Antihéroe; el Éxito y el Fracaso; el Perfil Femenino en la Literatura; la Tolerancia; Realidad y Fantasía; la Guerra y la Paz; El Hombre y la Naturaleza.
El programa también presenta una lista de textos y autores para que los docentes utilicen esas obras para desarrollar cada eje temático. Desde Federico García Lorca hasta Lope de Vega, la lista enumera a autores internacionales de diversas épocas y géneros literarios.
Pero el programa establece la inclusión obligatoria de un autor nacional para trabajar uno de los ejes temáticos a elección y, por lo tanto, expone una lista de autores nacionales que pueden ser incluidos.
Narrativa: Carlos Reyles; Serafín J. García; José P. Bellán; Yamandú Rodríguez; Julio Da Rosa, Anderssen Banchero, Mario Delgado Aparaín, Eduardo Galeano, Héctor Galmés, Mario Levrero, Carlos Martínez Moreno, Justino Zavala Muniz, Alejandro Paternain.
Lírica: Zorrilla de San Martín; J. Alonso y Trelles; J.J. Casal; A. Figueredo; E. Casaravilla Lemos, P. Picatto, Susana Soca, Tatiana Oroño, Suleika Ibáñez.
La poesía en la música popular: Alfredo Zitarrosa, Fernando Cabrera, Jaime Ross, Ruben Olivera, Eduardo Darnauchans, Mauricio Ubal, José Carbajal, Ruben Lena, Osiris Rodríguez Castillo, Washington Benavídes, I. Pereda Valdés.
Dramática: Víctor Leites, Ernesto Herrera, Juan Carlos Patrón, Dino Armas, Leo Maslíah, Alberto Paredes, Eduardo Sarlós, Ricardo Prieto.
Ensayo, Crónica, Humor: Dámaso A. Larrañaga; J.P. Varela; Isidoro de María; I. Más de Ayala; Milton Schinca; Arturo Ardao, Julio César Puppo (El Hachero), Arthur García (Wimpi); Julio César Castro, Hugo Alfaro
En el programa de Literatura de 5° año de liceo, reformulado en 2006, que sirve únicamente para los que optan por la diversificación Humanística, no aparece ningún autor nacional. "En quinto el criterio son los clásicos", dijo Larre Borges. En las cinco unidades que trazan el curso, los liceales estudian sobre literatura grecolatina, textos religiosos, la literatura en el mundo medieval, el renacimiento y el surgimiento de la novela moderna.
En el último año de bachillerato, la asignatura Literatura se convierte en una materia de núcleo común (los alumnos de todas las diversificaciones deben cursarla) y solo dos autores nacionales aparecen. Mezclados entre excepcionales figuras de la literatura como Ernest Hemingway, José Luis Borges, Mario Vargas Llosa y Jean Jacques Rousseau, se encuentran dos destacadas plumas nacionales: Marosa Di Giorgio y el otro premio Cervantes que tiene Uruguay, Juan Carlos Onetti.
¿Por qué no está Vitale?
Larre Borges, consultada por la ausencia de Ida Vitale en los programas educativos, dijo a El Observador que aunque el nombre de la poeta no se encuentra formalmente, los docentes pueden enseñar sus textos en las clases porque los programas son solo una "hoja de ruta".
“¿Si está escrito específicamente el nombre de Ida Vitale? No. Pero tampoco está escrito el nombre de muchos otros autores que sí se dan. Sería imposible abarcar los millones y millones de textos considerados canónicos (los textos que permanecen el tiempo y son indiscutibles como textos literarios)”, dijo la inspectora.
“No hay ningún problema para que cualquiera de nuestros docentes, que tienen muchísima autonomía en la planificación de los temas que van a dar, siempre que sigan las líneas establecidas, pueden incluirla. De hecho, cada vez que ocurre un galardón, algo excepcional, un fallecimiento, los profesores suelen dedicar una clase a hablar sobre la vida y obra del autor o autora”, agregó.
Larre Borges hizo énfasis en que los programas no son estructuras fijas y los docentes tienen posibilidades de imponer su propia impronta en ellos. “Los programas de Literatura son muy flexibles, que promueven la autonomía del docente. En estos momentos tengo 1.600 profesores en todo el país y seguramente tenga 1.600 programas diferentes”, dijo.
Si un profesor pretende enseñar a un autor que no está estipulado en el programa, el docente debe pedir a la Inspección el permiso correspondiente junto con una justificación que explique la solicitud. Ese es el caso de un liceo en Rivera que la inspectora visitó recientemente, que se ubica a dos cuadras de la frontera y donde la mayoría de estudiantes tienen al portuñol como idioma de expresión. Allí una docente estaba enseñando a Fabián Severo, un escritor artiguense de 37 años que escribe en portuñol. “¿Fabián Severo está escrito expresamente en los programas? No”, pregunta y responde enseguida la inspectora. “Pero la profesora hizo una muy buena argumentación explicando que el contexto lo ameritaba y que los chiquilines lo pedían, entonces Inspección dijo que sí”, explicó.
Con respecto a la incorporación de Vitale en los programas, la inspectora -que se refirió a ella como una poeta "excelsa" y "archireconocida" en todo el mundo- señaló que "es muy probable que en poco tiempo esté en los programas”, aunque explicó que no es una decisión que dependa de ella. “Es una decisión de política educativa. Nosotros no podemos hacer la reforma del programa por un autor. Las reformulaciones se piensan en forma global”, sentenció.
De todas formas, la inspectora sabe que aunque no aparezca aún el nombre de Vitale en los programas, sí aparece en los pizarrones de los liceos. Y asegura que nunca va a poner trabas para que jóvenes aprendan sobre ella: "Más bien aplaudiremos bastante, si un docente decide enseñar a Ida Vitale”.