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Cuando todavía no se acallan en Brasil los ecos de la denuncia por corrupción contra el presidente Michel Temer –sobre la que ya está debatiendo una comisión de la Cámara de Diputados– una nueva perla se agregó esta semana al collar de irregularidades que parecen acorralar cada vez al mandatario.

Es que a principios de semana, la Policía Federal solicitó incluir al presidente y a dos de sus ministros en una investigación relacionada con el caso Petrobras y distinta a la que ya fue abierta en su contra en la Supremo Tribunal Federal (STF), por corrupción pasiva, según publicó el diario O Estado de São Paulo.

En un informe enviado al STF, la Policía brasileña pidió incluir al mandatario en una investigación iniciada contra la bancada del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), que lidera Temer, en la Cámara de Diputados, informó ese medio en su versión web.

Según O Estado de São Paulo, la Policía también pidió incluir en dicha investigación a los ministros Eliseu Padilha, de la Presidencia, y Wellington Moreira Franco, de la Secretaría General de la Presidencia, salpicados en otros escándalos de corrupción.

La investigación forma parte del caso Petrobras, que indaga una escandalosa trama de corrupción generada en el seno de la petrolera estatal y por la que fueron enviados a prisión numerosos empresarios y políticos.

Maniobras

En el citado proceso ya hay actualmente 15 políticos investigados, entre ellos el expresidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, preso por corrupción, y el exministro de Turismo, Henrique Eduardo Alves, también detenido, señaló el diario.

El STF deberá decidir ahora, sobre la base del reporte de la Policía, si incluye a Temer y a los dos ministros en el caso en calidad de investigados.

El comisario de la Policía, Marlon Oliveira, aseguró que surgieron "nuevos relatos" que apuntan a maniobras del PMDB en la Caixa Econômica Federal, entidad financiera de carácter público, y "citan la supuesta implicación de otras personas con fuero privilegiado", entre ellas Temer, Padilha y Moreira Franco, informó el periódico.

Oliveira, según O Estado de São Paulo, mencionó en su informe el contenido de las revelaciones a la Justicia de varios ejecutivos del grupo frigorífico JBS, las cuales también sirvieron de base para la investigación que ya está en curso contra Temer por supuesta corrupción pasiva, obstrucción a la Justicia y asociación ilícita.

Basada en esos testimonios, que acusaron a Temer de recibir sobornos desde 2010 y aportaron una grabación en la que el gobernante escucha en silencio y hasta consiente posibles delitos, la Fiscalía había presentado la semana pasada una denuncia en contra del jefe de Estado por un supuesto delito de corrupción pasiva.

Según la Constitución brasileña, un gobernante en pleno ejercicio del cargo solo puede ser investigado por un delito de carácter penal si hubiera sido cometido durante su mandato, lo cual, según sostiene la Fiscalía, es el caso de Temer, en el poder desde el año pasado, tras la destitución de Dilma Rousseff.

Tras ser denunciado por corrupción pasiva, Temer se convirtió en el primer mandatario en la historia del país en ser acusado por la Fiscalía, en pleno ejercicio del poder, por un delito penal.

No obstante, el presidente sigue confiado en que eludirá el trámite parlamentario. "Tengo la esperanza, casi absoluta certeza, de que tendremos éxito en la Cámara de Diputados", dijo en una entrevista con Radio Bandnews.

Las claves

Otra. El fiscal Rodrigo Janot denunció a Temer por corrupción pasiva.

Diputados. La denuncia será dilucidada por la Cámara de Diputados, que puede decidir el inicio de un juicio político (impeachment).

Juicio. De ser así, Temer dejará el cargo por seis meses mientras se instruye el juicio.

El eventual sustituto

En caso de que el presidente Michel Temer deba abandonar el cargo, será sustituido en forma interina por el presidente de la Cámara de Diputados, Rodrigo Maia, que forma parte del mismo sector que el mandatario.

Diputado oficialista instruye denuncia

El oficialismo ocupará los principales cargos de la comisión parlamentaria que evaluará la denuncia por corrupción que acorrala al presidente brasileño, Michel Temer, según se anunció en medio de fuertes debates.

La grave denuncia por corrupción pasiva formulada por la Fiscalía contra el mandatario será analizada durante un engorroso trámite que tiene como primera escala la Comisión de Constitución y Justicia de la Cámara de Diputados, cuyo presidente, Rodrigo Pacheco, designó como instructor del caso al diputado Sergio Zveiter.

Pacheco pertenece al Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), que lidera Temer, al igual que Zveiter. Aun así, en el PMDB hay quien considera que Zveiter es cercano a las alas más díscolas de esa formación, integradas por diputados y senadores que se plegaron a la oposición para exigir la renuncia de Temer después que estalló el escándalo que lo tiene contra las cuerdas desde hace varias semanas.

La comisión tendrá hasta 15 sesiones para analizar la denuncia, tras lo cual deberá preparar un informe que será elevado luego para una votación al pleno de la Cámara de Diputados.

Si en esa instancia una mayoría de al menos dos tercios de los 513 legisladores se inclina por aceptar la denuncia, el asunto pasará a manos de la Supremo Tribunal Federal (STF), que tomará la decisión definitiva.

En caso de que el STF decida enjuiciar a Temer, lo suspenderá de sus funciones durante los 180 días que durará un proceso en el que, si fuera declarado culpable, sería desalojado del poder, que asumiría entonces el ganador de una elección indirecta que debería ser convocada por las dos cámaras legislativas.

La acusación se basa en audios entregados a la justicia por el dueño del grupo JBS, Joesley Batista, que grabó durante una visita que hizo en marzo pasado a Temer en la residencia oficial de la Presidencia y en la que el presidente admite el pago de sobornos a un diputado.
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