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Por qué no debe inflar ni desinflar su currículum

Mentir o brindar datos erróneos no tiene resultados positivos, ya que hay métodos para detectar el fraude

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16 de abril de 2018 a las 08:50

Ante la desesperación por no encontrar trabajo, o sentirse sobrecalificados para un puesto, algunos candidatos optan por rebajar su retribución anterior o sus responsabilidades previas en el currículum. Desinflar la trayectoria profesional significa mentir. Y eso siempre implica consecuencias.

El reciente estudio Carencias de capacidades, realizado por la plataforma de formación global online Udemy en España, Francia, Alemania, México, Brasil y Estados Unidos, revela que "los problemas económicos han dejado al descubierto en los últimos años una fuerte competitividad en el mercado laboral. Destacar entre los numerosos candidatos que optan por un empleo es una necesidad y para ello los españoles (24%), junto con los mexicanos (21%), están a la cabeza a la hora de mentir en el currículum, en LinkedIn o incluso en las entrevistas. En el otro extremo se encuentran Brasil y Francia, donde esta predisposición a mentir disminuye hasta el 10%".

Principales engaños

La mentira típica se refiere al conocimiento de idiomas. Casi todo el mundo, aunque no sea cierto, tiene un dominio medio del inglés o de otras lenguas cuando se presenta a una oferta de trabajo. No olvide que para verificar estos conocimientos se suelen hacer pruebas de nivel. Ahí se descubren las falsedades.

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Otras incongruencias y engaños tienen que ver con ocultar ciertas experiencias negativas, periodos de inactividad, trabajos que han durado poco, o si le han despedido en el anterior trabajo.

Tampoco es una buena idea adaptar esas experiencias pasadas a lo que usted cree que puede desear su interlocutor.

Lo van a descubrir

Quien se vende por encima de sus posibilidades o de lo que es y ha hecho tiene muchas posibilidades de ser descubierto por el entrevistador en un proceso de selección.

Evite facilitar como referencia el nombre de alguien que apenas conoce pero que tiene un cargo importante, porque todo eso será comprobado en algún momento.

Tampoco debe dar el nombre de familiares y amigos para usarlos como simple relleno en las referencias. Recuerde que las referencias siguen siendo un filtro eficaz para comprobar la veracidad de lo que dice que es y lo que ha hecho.

En un escenario laboral en el que priman las nuevas habilidades y capacidades, los éxitos pasados en una compañía no aseguran éxitos futuros en otra. Los reclutadores creen que una historia anterior en otra empresa probablemente no se repita en la nueva organización.

Filtros contra mentirosos

La entrevista es el objetivo de cualquiera que pone en circulación un currículum. Pero además este encuentro personal es un filtro determinante para comprobar que alguien miente.

Lo que hoy se conoce como social recruiting implica que mucho antes de que usted acceda al cara a cara, el entrevistador ya tiene suficiente información contrastada acerca de lo que ha hecho y de quién es.

Según CareerBuilder, el 70% de los empleadores usa las redes sociales para comprobar si es verdad lo que los candidatos afirman en su hoja laboral.

La evaluación del currículum ya no es suficiente para valorar a un profesional. Su huella digital, con la información indexada en redes, resulta determinante en una valoración mucho más completa que permite verificar y contrastar la información que usted ha proporcionado.

Debe tener en cuenta que hoy se recluta por diversos canales -LinkedIn, Facebook, Twitter, incluso Instagram o Snapchat-, y esto cambia la difusión de la oferta, aunque la herramienta sigue siendo el currículum, en el que se valora sobre todo la trayectoria profesional y las referencias. No es algo desfasado, porque su contenido sigue siendo importante. Cambia la difusión, y la trayectoria ahora está en las redes sociales.

Falsedades documentadas

A pesar de todo lo dicho, hay quien sigue arriesgándose. Uno de los estudios más recientes sobre falsedades en el currículum, el HireRight's 2017 Employment Screening Benchmark Report aseguraba recientemente que un 85% de los candidatos suele mentir en el CV, frente al 66% de hace cinco años. Esto coincide con las conclusiones de Ron Friedman, el psicólogo autor del bestseller mundial The Best Place to Work, quien asegura en su libro que "el 81% de la gente miente durante una entrevista".

Las mentiras en la hoja laboral vienen de largo. En 2011, algunas investigaciones mostraban que un 40% de los currículum contiene datos erróneos o falsos.

Una investigación desarrollada por TalentWise en 2013 concluía que los perfiles entre 18 y 34 años son más proclives a falsear datos en su vida laboral que los candidatos de mayor edad. La explicación a este hecho se basa en que los jóvenes son más propensos a correr riesgos, aunque sepan que mentir en este tipo de cuestiones pasa factura a largo plazo.

Y en 2016, la consultora Risk Advisory Group cifraba en un 70% el porcentaje de currículum que contiene falsedades e imprecisiones, frente al 63% de 2015.

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