Ya había pasado en 2008, cuando Uruguay pagó la cuota anual que habilita el voto en la asamblea de la Comisión Ballenera Internacional (CBI) el mismo día en que comenzaba. Ahora, a una semana de una nueva reunión, el país apoya la conservación de los cetáceos en el discurso, pero no puede hacerlo en las urnas por los US$ 19.400 que debe, debido a las multas y recargos.
Por US$ 19.400 Uruguay está casi afuera
A una semana de la reunión de la Comisión Ballenera Internacional, el país no pagó la cuota que habilita el voto para defender a los cetáceos