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La actuación de Cristiano Ronaldo, con un gol y la participación en los otros dos tantos de la victoria de Portugal ante la república Checa (3-1), sirvió para meter al equipo luso en los cuartos de final de la Eurocopa.

Una acción suya desembocó en el primer gol de Portugal, que además vio cómo su estrella desempataba el marcador más tarde, para culminar, en un alarde de generosidad, con una asistencia de oro a Quaresma que significó el tercer gol cuando tenía la posibilidad de haber sido él el autor del tanto.

El partido comenzó con mucha intensidad, con los dos equipos lanzados, pero fue Portugal el que primero acertó ante el marco rival. A los siete minutos, el barcelonista Deco abría el marcador tras un jugada en la que también participaron Cristiano Ronaldo y Nuno Gomes.

La alegría no le duró mucho al combinado luso, ya que la respuesta checa llegó diez minutos después tras un corner que sacó Jaroslav Plasil y que remató de cabeza , casi a placer, Libor Sionko tras un fallo defensivo de Petit.

En este primer periodo Cristiano Ronaldo, salvo la acción del gol, protagonizó una discreta actuación, debido a que Bruckner le dedicó un marcaje especial con una defensa muy atenta al astro portugués y de nada sirvió el cambio de banda, ya que empezó por la derecha, pasó a la izquierda y hasta lo intentó por el centro, pero sin mejorar el rendimiento.

A pesar de todo, la mejor ocasión lusa para desnivelar el marcador en este periodo llegó de las botas de Ronaldo. Un zurdazo suyo puso a prueba a Cech, aunque el meta de Chelsea rechazó el balón con una brillante acción.

Con Simao y Deco más activos, Cech se tuvo que emplear a fondo, pero fue Ronaldo el que desactivó a uno de los mejores porteros del mundo con un disparo seco desde dentro del área tras una gran pase del centrocampista del Barcelona que significó el 2-1.

La entrada en el campo de Jan Koller, el techo de la Eurocopa con sus 2'02 metros, motivó que Scolari recurriese a un jugador de mayor talla como Ricardo Meira por Moutinho para intentar frenar el previsible juego aéreo del rival.

Ante la presión ofensiva del equipo de Bruckner, el equipo checo se encontró con el orden y el buen hacer defensivo de los portugueses. Para colmo de males para los checos, en el tiempo añadido un generoso Cristiano Ronaldo cedió un balón a Quaresma para liquidar el choque con un tercer gol.

(EFE)

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