Precio del crudo en pesos cayó 22%, pero ven difícil bajar naftas
Para ANCAP y analistas privados sería conveniente aguardar un tiempo más antes de ajustar
Un descenso significativo en los precios internacionales del petróleo en las últimas semanas llevó a que hoy el barril Brent en pesos –que toma como referencia ANCAP para definir las tarifas de venta de los combustibles al público– esté 14,5% por debajo de la paramétrica. Así, pese a que dólar interbancario cotiza actualmente muy por encima de los $ 21,75 que definió el ente petrolero a principios de año como valor de referencia (ayer cerró a $ 24,37), el petróleo Brent está bastante por debajo de los US$ 110 que maneja ANCAP.
El pasado 9 de setiembre, el Brent atravesó a la baja la “barrera psicológica” de los US$ 100, y el 13 de octubre cayó por debajo de los US$ 90, tenencia que mantuvo para ubicarse en los US$ 85 por barril. Esa cotización no se alcanzaba desde noviembre de 2011. La paramétrica actual de ANCAP arroja un costo del barril de $ 2.393. Sin embargo, con la cotización del crudo y el dólar su valor se reduce a $ 2.045,9 –14,5% por debajo de la paramétrica–. Medido en pesos corrientes, el precio del barril cayó 22,5% desde mediados de junio, cuando alcanzaba su mayor valor.
La baja del petróleo llegó en un momento justo para el ente petrolero ante la tendencia alcista que viene mostrando el dólar interbancario. En lo que va del año, el billete verde se apreció más de 14% en lo que va del año. De hecho, hace poco más de dos meses, las autoridades llegaron a plantear la posibilidad de estudiar algún mecanismo que permitiera mitigar las pérdidas que estaba sufriendo el ente por el desfasaje de su paramétrica.
El pasado 19 de junio, el precio del barril Brent en pesos para ANCAP tocó un máximo al llegar a $ 2.638, un 10,3% por arriba del precio de equilibro. El ente soportó un costo del barril de petróleo en pesos por arriba de la paramétrica entre los meses de febrero y setiembre. Pero desde la primera semana de ese mes, el costo del crudo en pesos cotizó por debajo de la referencia. La empresa importa un cargamento de petróleo de un millón de barriles cada 20 días, aproximadamente.
Fuentes de ANCAP explicaron a El Observador que aún es “prematuro” barajar la posibilidad de reducir las tarifas al público. Explicaron que el aumento del tipo de cambio también complica la ecuación de costos internos de la empresa. Añadieron que sería “prudente” aguardar “en qué valor de referencia se posiciona el crudo” en las próximas semanas.
En 2013, ANCAP cerró un polémico balance con un rojo histórico de US$ 169 millones. Si bien gran parte de las pérdidas del ente (unos US$ 100 millones) se dieron por el impacto que tuvo el aumento del tipo de cambio ese ejercicio, ya que el ente tiene su pasivo mayormente en dólares, el presidente del ente, José Coya, advirtió en entrevista con El Observador que le preocupaba el rezago en la actualización del margen que define el Ministerio de Economía por la comercialización de combustibles. Este atraso, según los números del balance de la empresa, provocó una pérdida de US$ 20 millones el año pasado.
En tanto, de acuerdo a los resultados de los entes públicos que publica el Ministerio de Economía (que incluye inversiones), ANCAP cerró el año móvil al 1° de agosto con un rojo de US$ 86,9 millones en ejecución, bastante por debajo de los US$ 251 millones que mostró al cierre del año móvil a julio o los US$ 320 millones que arrojaron los 12 meses a marzo.
Déficit o IPC
El déficit fiscal cerró en el año móvil a agosto en 3,3% del PIB, en línea con la última proyección que presentó para 2014 el Ministerio de Economía en la última Rendición de Cuentas. De todas formas, hay consenso entre analistas y el propio gobierno en que el rojo de las cuentas públicas debería ser menor. Por otro lado, la inflación cedió por segundo mes consecutivo en setiembre y se ubicó en 8,36% en el acumulado de 12 meses.
Para el economista Alejandro Cavallo de Equipos, la posibilidad de aprobar en el “corto plazo” una rebaja en las tarifas de los combustibles al público se tomará si “existe una necesidad”. Puso como ejemplo el hecho de que la inflación vuelva a acelerarse y supere el umbral del 9%. Sin embargo, dijo que las mediciones de los precios en los últimos meses no hacen prever ese escenario.
“Quizás el primer objetivo sea recomponer la caja de ANCAP. Además, el gobierno puede recurrir a otros precios administrados como ya lo hizo en el pasado”, recordó el analista.
Para Cavallo, si bien el precio del crudo está en baja, la perspectiva para el tipo de cambio en el mediano plazo es la inversa. “Bajar ahora, para luego ajustar en dos meses, no tendría sentido”, consideró. Por otro lado, dijo que el contexto eleccionario también juega “su papel” para que no se tomen grandes decisiones que puedan afectar el déficit fiscal o la evolución de la inflación.
En la misma línea, el analista Marcelo Sibille de KPMG, dijo que “ANCAP debería mejorar su caja. La inflación está cediendo y estamos en una situación de menor alerta que cuatro meses atrás. No me cabe duda que el gobierno va a optar por recomponer el resultado de la empresa”, aseguró. Asimismo, el experto consideró “poco probable” que se produzca una corrección de las tarifas en lo que resta del año.
Importar conviene solo para el gasoil
De acuerdo al informe de Precio de Paridad de Importación (PPI) de productos derivados del petróleo de agosto, que publicó la Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua (Ursea), a Uruguay solamente le convendría importar gasoil en lugar de refinarlo en la planta de La Teja de ANCAP. Hoy el precio de venta al público de ese combustible es de $ 39,9 por litro, mientras que al comprarlo en el exterior quedaría en $ 35,25 . Sin embargo, en las gasolinas es más redituable la refinación local. En el caso de la nafta Premium y Super 95, el precio de venta en Uruguay es de $ 43,4 y $ 41,8 por litro, mientras que al importarlas quedaría en $ 45,24 y $ 43,67 por litro, respectivamente. En el supergás, la brecha es mayor, con un precio local de $ 33 por kg, frente a los $ 43,8 del exterior.