La fiesta electrónica celebrada el fin de semana en Buenos Aires, en la que murieron cinco jóvenes tras el consumo de pastillas adulteradas con sustancias tóxicas, puso bajo sospecha de la Justicia y del gobierno argentino la actuación de la Prefectura Naval de ese país, según informó La Nación. En medio de la investigación, seis policías del servicio de guarda costera argentino fueron separados de sus cargos ayer por sospechas de complicidad con los vigilantes privados del evento.
Prefectura argentina en la mira de la Justicia por muertes en fiesta
Separaron del cargo a seis agentes por sospechas de complicidad