Presidente del Congo pide fin de protestas violentas contra la ONU
Joseph Kabila pidió nuevamente el viernes, a la población de Kinshasa que mantenga la calma y detenga las violentas manifestaciones contra la ONU, a la que consideran cómplice en la captura de Bukavu por parte de soldados renegados
El presidente de la República Democrática del Congo (RDC), Joseph Kabila, pidió nuevamente el viernes, a la población de Kinshasa que mantenga la calma y detenga las violentas manifestaciones contra la ONU, a la que consideran cómplice en la captura de Bukavu por parte de soldados renegados.
Las tropas rebeldes han abandonado este viernes la ciudad, según un acuerdo con la MONUC, y ocupado posiciones en las afueras.
Portavoces del Hospital de Kinshasa señalaron que una persona murió y otras 20 resultaron heridas de bala en los incidentes del viernes.
Kabila volvió a acusar a Ruanda de apoyar a los insubordinados y afirmó que efectivos militares del país vecino habían entrado en Bukavu.
Las autoridades de Kigali, la capital ruandesa, y los sublevados han rechazado tajantemente la acusación de Kabila, mientras que los observadores de la MONUC dicen que no tienen pruebas para respaldar las aseveraciones del jefe de Estado congolés.
Todos los edificios de la Administración pública y los negocios permanecen cerrados y efectivos de la policía fuertemente armados han bloqueado las principales arterias y accesos al centro de la capital.
El jueves, tres personas murieron cuando los "cascos azules" de la MONUC que custodiaban un almacén de provisiones del organismo abrieron fuego contra un grupo que pretendía saquearlo.
El general Jan Isberg de la MONUC confirmó a los medios de comunicación que los rebeldes han ocupado posiciones a las afueras de la ciudad.
"No soy un amotinado, no estoy luchando contra el Gobierno y tampoco he establecido una Administración" en Bukavu, señaló el general insubordinado, quien puntualizó que él había acatado la orden gubernamental de salir de la ciudad.
Los banyamulenges, congoleños de la etnia tutsi originarios de Ruanda, mantienen una tensa relación con las demás tribus del área y, según los comandantes sublevados, corren peligro de ser "masacrados" si no son protegidos.
(EFE)