Primer balance del "estado de guerra" en Ecuador: 329 “terroristas detenidos” y 5 abatidos
Los jefes narcos que huyeron de la cárcel son buscados por un grupo de elite constituido luego de que el presidente Daniel Noboa convocara a las fuerzas armadas a la lucha contra las bandas criminales
"Detuvimos a 329 terroristas y abatimos a cinco", aseguró el jefe del comando conjunto de las Fuerzas Armadas, general Jaime Vela, al hacer un primer balance de las operaciones tras la convocatoria del presidente a los militares para hacer frente a las bandas criminales.
El jefe militar también confirmó que los presos amotinados en cinco prisiones del país mantienen a 139 guardiacárceles como rehenes, pero que no hubo ninguno asesinado.
El cuadro se suma a los 14 muertos anunciados al fin de la dramática jornadas del martes en que un grupo armado tomó el canal de televisión TC de Guayaquil y mantuvo la transmisión en vivo hasta que fue reducido por la Policía y detuvo a todos los atacantes.
Vela pidió a los ecuatorianos que "tengan paciencia, esperanza, fe en sus Fuerzas Armadas y Policía" que desplegaron sus mejores capacidades para frenar la ola de acciones violentas por parte de los grupos de delincuencia organizada. Y aseguró que las fuerzas gubernamentales actúan en la coyuntura "para que la paz llegue lo más rápido posible" a todo el país.
El jefe militar indicó que las operaciones se orientaron, sobre todo, contra las bandas conocidas como Tiguerones, Los Lobos y Los Choneros, y reiteró que las fuerzas militares no sufrieron bajas en estas acciones en las que fueron decomisadas 61 armas de fuego, entre otros materiales usados por los delincuentes.
Vela también dijo que las fuerzas del orden constituyeron un "grupo de élite" para buscar a José Adolfo Macías, conocido con el alias de Fito y líder de la banda de Los Choneros, que el lunes se fugó de una cárcel de máxima seguridad donde cumplía condena por numerosos delitos, incluidos narcotráfico y asesinato.
Aparentemente para facilitar esa fuga, grupos de reos se amotinaron en al menos cinco cárceles del país y retuvieron a guardias y personal penitenciario. Otros 40 fueron rescatados ilesos.
El martes escapó de prisión otro jefe criminal, Fabricio Colón Pico, uno de los líderes de Los Lobos, acusado de secuestro y de planificar el asesinato de la fiscal general.
Calles vacías
Tras este abierto desafío, el presidente Noboa decretó un "conflicto armado interno" por el accionar de los grupos del crimen organizado transnacional, a los que calificó como "organizaciones terroristas y actores no estatales beligerantes".
AFP
Nombró a las bandas criminales identificadas como Águilas, ÁguilasKiller, Ak47, Caballeros Oscuros, ChoneKiller, Choneros, Covicheros, Cuartel de las Feas, Cubanos, Fatales, Gánster, Kater Piler, Lagartos, Latin Kings, Lobos, Los p.27, Tiburones, Mafia 18, Mafia Trébol, Patrones, R7 y Tiguerones.
El jefe del Estado ordenó a las fuerzas del orden "neutralizar" a esos grupos, lo que motivó un inmediato despliegue de efectivos en las principales ciudades, como la portuaria Guayaquil y Quito, la capital.
Además, desde comienzo de semana rige un toque de queda de seis horas, desde las 23, hora local.
Las primeras horas tras el “estado de guerra interno” transcurrieron con calles desoladas, negocios cerrados y el centro de Quito y de Guayaquil militarizados.
"Estamos en un estado de guerra y no podemos ceder ante estos grupos terroristas", dijo el mandatario a radio Canela, en sus primeras declaraciones tras decretar el "conflicto armado interno".
Decenas de militares custodian la sede presidencial en el centro de Quito, mientras en el norte el parque de La Carolina, uno de los más grandes de la ciudad de casi tres millones de habitantes, está vacío sin sus habituales deportistas.
Pocos autos circulan en las avenidas de la capital y Guayaquil (suroeste), la ciudad portuaria que en los últimos años se convirtió en epicentro del tráfico de drogas hacia Estados Unidos y Europa.
El ataque en Guayaquil a la sede del canal TC Televisión aumentó el pánico en la población, que abandonó rápidamente las calles para refugiarse en sus casas.
"Huevos de avestruz"
Por su ubicación estratégica y dolarización de la economía, Ecuador se convirtió en un bastión del narcotráfico.
Ante la nueva ola de violencia, Noboa anunció una guerra frontal contra una veintena de organizaciones que suman unos 20.000 miembros y les otorgó estatus beligerante.
"Este gobierno está tomando las acciones necesarias que en los últimos años nadie quiso tomar. Y para eso se requieren huevos grandes, de avestruz, no huevos de cartón", dijo el presidente de 36 años en su entrevista radial.
(Con información de agencias)