ver más

La Facultad de Ingeniería de la Universidad de la República (Udelar) proyecta modificar la currícula de sus carreras para que durante los primeros años de formación haya mayor cantidad de materias prácticas y no tanta carga teórica como hasta ahora. El decano de la institución, Héctor Cancela, dijo a El Observador que el objetivo del plan es “estimular a los estudiantes a continuar” y “reducir la alta desvinculación” de Ingeniería, que en muchos casos se da por “una barrera” en relación a los contenidos que sienten los jóvenes al ingresar.

La facultad comenzará este año con una experiencia piloto en la carrera de ingeniería eléctrica, para luego evaluar la extensión del cambio curricular al resto de las opciones profesionales. La presencia de contenidos prácticos en el primer año reducirá la carga de matemática y física al ingreso de la carrera, que antes era casi excluyente. Cancela explicó que la carga teórica es reordenada y ubicada en los años posteriores cuando los alumnos ya están asentados en la institución.

“Es una forma de ir conquistando a los alumnos desde el inicio y también de evitar la deserción vinculada a la desmotivación”, dijo Cancela. Mientras en Ingeniería hubo alrededor de 1.500 anotados en 2012, la Facultad entregó a fin de año 530 títulos. La relación ingreso-egreso es de un tercio, y en algunas carreras llega al 20 % señaló el jerarca, que calificó a la deserción como “alta”.

“Sabemos que los primeros años son difíciles para los estudiantes de ingeniería, entonces el hecho de tener desde el comienzo cursos vinculados a lo que luego va a ser su trabajo más profesional y darles la oportunidad de ver que con lo que están aprendiendo pueden resolver problemas reales nos parece interesante”, agregó el decano.

Los alumnos de primer año de ingeniería eléctrica tendrán desde 2013 un taller obligatorio donde deberán resolver problemas prácticos referidos a la programación de aplicaciones en sistema Android para celulares, otros vinculados al diseño de instrumentos musicales especiales que se programan como pueden ser bandejas de sonidos, y también va a haber ejercicios relacionados a las áreas de electricidad o de control, informó Cancela.

Ingeniería eléctrica tiene en promedio 120 nuevos estudiantes por año y es una carrera con desempleo negativo. Cancela señaló que la experiencia comenzó en esa opción por la baja de su matrícula en los últimos años (el tope fue de 170). El promedio de ingresos de toda la Facultad ronda los 1.400 estudiantes y casi la mitad optan por ingeniería en computación.

La idea de las autoridades es analizar las innovaciones en una carrera menor para luego ampliarla a otras de la facultad.

“Los primeros años tienen una formación básica muy importante de física y matemática. Nosotros entendemos que esa formación es esencial pero se puede de alguna forma reorganizar a lo largo de la carrera. Creemos que una mezcla entre asignaturas básicas y otras más vinculadas a la tecnología es un buen camino a explorar”, sostuvo el decano.

Exigencias

Otros de los objetivos del plan es reducir la cantidad de años que le lleva a los alumnos recibirse. Según explicó el jerarca, los primeros años son los que más trancan a los estudiantes y se espera que los contenidos prácticos estimulen los alumnos a avanzar. Cancela afirmó que esa “modernización” de la carrera debe ser llevada adelante “sin bajar la exigencia y manteniendo la excelencia”.

Para realizar un diagnóstico de cómo recibe a los estudiantes, la Facultad de Ingeniería realiza todos los años una prueba a los alumnos que ingresan para conocer el nivel con que llegan de Secundaria.

El año pasado 1.032 estudiantes cursaron la instancia y el
93,6% (966) tuvo nivel insuficiente. Del total, solo 66 aprobaron la prueba a nivel global. Sin embargo, fueron 11 los alumnos que tuvieron nivel suficiente en matemática, física, química y comprensión lectora.

El informe realizado por la Unidad de Enseñanza de Ingeniería sobre la prueba reclamó por el bajo nivel en que llegan los estudiantes y advirtió que la mayoría de los ingresos poseen “tendencias al fracaso académico”. "Es un hecho que los estudiantes han empeorado con relación a las competencias con que ingresan a la institución”, se sostiene en el documento.
Seguí leyendo