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El encarecimiento del país, los costos, la moderación del consumo, la inflación, el endeudamiento y los productos importados han pegado en la producción industrial que cuenta con varios sectores que presentan caídas mes a mes, en especial rubros como alimentos y bebidas, que cayeron 6% interanual a mayo y que hace más de medio año que sus registros vienen descendiendo.

Empresarios vinculados a ese sector advierten que, mientras el mercado interno se encuentra estable, hace agua por el lado de las exportaciones. El descenso en la industria en general ha sido de 6% interanual, según cifras divulgadas por el Instituto Nacional de Estadística (INE) y procesados por la Unidad de Análisis Económico de El Observador.

“Hay que diferenciar el mercado interno de los exportadores. El mercado interno se ha mantenido razonablemente con estabilidad. Aunque existe una tendencia a una meseta y se está notando una recesión, donde pesan la inflación, el incremento de los salarios, un consumo que ha cedido y con la gente endeudándose”, dijo a El Observador, Juan Pedro Flores, secretario de la Cámara Industrial de Alimentos Envasados.

En cuanto al sector exportador, tal como vienen señalando los exportadores y todos los industriales, Flores aseguró que se ha perdido competitividad. “El tipo de cambio ha subido, pero no ha compensado la diferencia. Estamos carísimos hacia fuera”, aseguró.

El empresario indicó que está costando hacer negocios en el exterior y que los costosos insumos de las industrias, como las tarifas, también pesan en la ecuación final. Añadió que en los alimentos se está notando un flujo más importante en importaciones.

Si bien es un dato “muy reciente” y que “habría que compararlos” con otras mediciones, Nelson Penino, secretario de la Cámara de Industrias y referente del sector de la alimentación, afirmó que “el mercado interno aparentemente ha bajado algo y, en el rubro alimento, la competencia siempre se da con los productos importados”. “Eso puede estar incidiendo”, indicó.

A la baja

La industria manufacturera viene mostrando una tendencia a la baja en su producción, si se considera la variación interanual, desde hace más de un año. Durante los tres meses cerrados a mayo, más de la mitad de los sectores de la industria registraron caídas en los niveles de producción. Uno de los sectores más importantes dentro de la industria, el de alimentos y bebidas, registró en el período reciente –junto con el de productos de caucho y plástico– la trayectoria más larga de disminución en la producción. Como consecuencia, en el año finalizado a mayo, la cantidad de horas trabajadas han caído en el total de la industria, siendo nuevamente el sector de los alimentos el más perjudicado.

De acuerdo a los datos divulgados ayer por el INE y procesados por la Unidad de Análisis Económico de El Observador, el núcleo duro de la industria local –sin considerar la refinería de ANCAP, además de UPM y Pepsi en zona franca– mantuvo estancada su producción en mayo, respecto a igual mes del año pasado, con una leve disminución de 0,16%.

El núcleo duro industrial deja de lado esos tres grandes actores del sector manufacturero, ya que por su tamaño y su lógica particular, distorsionan el análisis del grueso de las empresas. Si se considerara a la industria en su totalidad, se registró una caída de 5% interanual a mayo.

En una mirada más de mediano plazo, el estancamiento de la producción del núcleo duro industrial es una tendencia que se reafirmó, con una caída de 0,76% en el promedio de los 12 meses finalizados a mayo. Sin embargo, el diagnóstico se inclina más por un estancamiento que por una caída, con variaciones muy cercanas a cero en los últimos dos años.

En este contexto, en los tres meses finalizados a mayo, en más de la mitad de los sectores de la industria cayó la producción. La mayor caída se registró en el rubro prendas de vestir (- 35,2%).

Desde noviembre

El rubro de alimentos y bebidas cayó 6% interanual. A pesar de ser una de las caídas más leves entre los distintos sectores, la producción ha venido descendiendo desde noviembre del año pasado.

En mayo, la caída se profundizó tras venir perdiendo impulso desde enero. Si no se considera el mes octubre, donde el sector tuvo un aumento de 18,7%, la reducción en la producción de alimentos viene cayendo desde junio del año pasado.

De este modo, la situación ha tenido como consecuencias la destrucción de empleo. En el sector alimenticio la cantidad de horas trabajadas se redujeron 2,7% en los 12 meses finalizados a mayo, esta disminución viene en línea con la industria en su conjunto, donde la reducción fue de 2,5% interanual. Se trata del rubro que más ha sufrido la destrucción del empleo durante más tiempo de manera consecutiva, registrando una disminución interanual en las horas trabajadas desde abril de 2013.
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