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"No conozco algo que me diga cómo se mide la productividad de un enfermero, de un funebrero ¿Es a partir de cuántas heridas cierren? ¿Es a partir de cuántos muertos entierren? No hay forma que sea igual para todos”, respondió el ex dirigente del PIT-CNT, Juan Castillo cuando en 2010 estaba por empezar una ronda de negociación colectiva.

Es que cada vez que esto sucede, la inclusión de la productividad como una de las variables a tener a cuenta para establecer los ajustes sobrevuela en los corrillos del Ministerio de Trabajo (MTSS).

Pero así como aparece se diluye porque a la hora de llevarlo a la práctica resulta casi imposible aplicar ese concepto.

Empresarios, trabajadores y representantes de gobierno coinciden en lo complejo que resulta elaborar indicadores que contemplen la realidad de cada uno de los sectores y que definan criterios de medición adecuados.

Desde el gobierno se ha insistido en más de una oportunidad en vincularla con los salarios, al punto que las pautas recomendadas por el Poder Ejecutivo para la ronda que se está desarrollando sugiere que se debería dar espacio a la negociación a nivel de empresas por productividad, pero sin dar mayores detalles. En filas empresariales se lo ve con buenos ojos.

Se lo ha mencionado como un elemento que debería ganar terreno en las fórmulas de ajuste y que incluso podría sustituir otros componentes como la inflación futura.

Un punto en que coinciden los analistas es que si los salarios suben por encima de la productividad, nada impide que los empresarios trasladen el aumento de los costos a los precios finales y eso presione al alza la inflación.

Del otro lado, en la vereda de los sindicatos hay disposición a considerarlo, pero como un componente más, tomando en cuenta la realidad de cada empresa y no por ramas de actividad.

“Es una cosa muy difícil de medir porque algunos sectores pueden tener altos niveles y otros no. Por eso es que somos partidarios de tomar indicadores como la inflación”, dijo a El Observador, el director del Instituto Cuesta Duarte, Milton Castellano.Otro de los puntos que juega en contra es que la ley de Negociación Colectiva establece que la negociación de los convenios en el sector privado debe hacerse por rama de actividad.

Eso hace que quede poco espacio para que la discusión baje a nivel de las empresas.

La dificultad para que este componente gane terreno se reconoce incluso desde el gobierno.

“Para pasar a una negociación colectiva basada exclusivamente en productividad, créanme que hay hacer unos cambios formidables en las empresas en materia de generación y accesibilidad de la información.

Es imposible ordenar una negociación colectiva basada en productividad en la que no se sabe cómo se hace la medición”, expresó el ministro de Economía, Fernando Lorenzo el miércoles pasado cuando compareció en la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados. Lorenzo sostuvo que se debe tener cuidado con hacer mediciones por sector, porque eso puede “generar despatarros”, según la versión taquigráfica.

Hasta ahora lo más parecido a la productividad, aunque tiene poco que ver, es la inclusión de un componente sectorial para el cálculo de los aumentos, donde se pueden tomar en cuenta índices de ventas por personal ocupado que elabora la DGI, de volumen de producción, de personal ocupado y horas trabajadas para sectores manufactureros, entre otros que se pueden definir en cada sector.

No obstante, son datos que miden el desempeño de sectores y no de las empresas. Por ahora, medir la productividad parece una utopía.

Ajustes promedian el 2%

Durante su comparecencia en el Parlamento, el ministro Lorenzo recordó que durante la cuarta ronda de salario los aumentos que se pactaron fueron en promedio de 4%.

Agregó que en lo que va de la nueva ronda donde ya negociaron un tercio de los grupos previstos para este año, los aumentos acordados son de 2% en promedio real.

“Los trabajadores y empresarios han integrado el nuevo contexto. La negociación colectiva no está provocando desalineamientos relevantes en materia de presiones inflacionairas hacia el futuro”, expresó el jerarca.

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