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La coquetería gana por lejos en los free shops de la frontera con Brasil. Los centros comerciales atienden una alta demanda en perfumería por encima de otros productos, según un reporte de la Dirección Nacional de Aduanas (DNA) que analizó el ingreso de mercaderías del año pasado.

A excepción de Artigas, en Rivera, Río Branco, Chuy, Aceguá y Bella Unión los free shops priorizaron sus compras en artículos de perfumería por encima de elementos de audio y video, whisky o vestimenta, si bien estos lideran las preferencias de los compradores, especialmente brasileños.

La fama de ir a un free shop para hacerse de un perfume o, al menos para probarlo, tiene lógica: en 2012, estos comercios compraron por un total de US$ 58.562.191 en perfumes y en toda su gama de derivados, el 16% del total de los productos que ingresaron. El gasto total en compra de mercadería de los free shops de las seis ciudades fue US$ 369.555.835 el año pasado.

Los artículos de audio y video representaron el 12,7%, con un gasto de US$ 46.923.096, y el whisky 8,8% con US$ 32.465.953.

Rivera hace punta en ingreso de mercadería y de ventas en sus distintos locales. Sus free shops adquirieron perfumes por US$ 33.884.311 el año pasado; en segundo lugar se ubicaron los artículos de audio y video y, en tercer puesto el whisky que si resulta barato para los uruguayos adquirirlos, más lo es para los brasileños.

Idéntico resultado se dio en  los comercios del Chuy (compraron US$ 11.107.221 en perfumería), Río Branco (US$ 10.307.761) y Bella Unión (US$ 1.306.988), donde los perfumes ganaron y el audio y video, y el whisky le fueron a la zaga. En Aceguá, en tanto, la perfumería también lideró la mercadería ingresada (US$ 1.611.233) pero, en este caso, el whisky ocupó la segunda plaza y la vestimenta la tercera. Pese a ser el único podio que ocupa, la ropa es uno de los productos más ingresados en los free shops de las seis urbes fronterizas.

El panorama es diferente en Artigas, ciudad que, según los expertos y empresarios, es la peor ubicada para el negocio de los free shops en comparación a las otras cinco ciudades vecinas a Brasil. Aquí, la principal mercadería ingresada son los cigarrillos (se gastó en este rubro US$ 3.989.507 en 2012); luego viene el whisky y recién en tercer lugar los productos de perfumería. La preferencia estética de todos modos, se conserva.

El informe de la DNA también tuvo en cuenta otros productos, como la cerveza, los comestibles, el bazar, los cosméticos, la juguetería, la informática, la óptica y fotografía, los calzados o los vinos.

A estos artículos, desde este año los free shops podrán sumarle alimentos –desde quesos a edulcorantes– y más productos de electrónica y tecnología, como las computadoras. El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) amplió en unos 40 rubros las posibilidades de comercialización en los free shops. Entre los elementos de electrónica y tecnología se está dando un boom de ventas en la zona fronteriza con Brasil.
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