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El equipo económico de gobierno pasó ayer raya a su gestión y definió los principales desafíos para la próxima administración, que tendrá como figura central en la conducción económica a Danilo Astori. En palabras del actual ministro de Economía, Mario Bergara, el próximo Presupuesto deberá “respetar esa combinación difícil” entre las “responsabilidad fiscal” y los “compromisos programáticos”.

El Foro Económico de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresas (ACDE), una instancia ya tradicional de cierre de año entre las autoridades económicas y el empresariado, contó con la disertación del ministro de Economía, Mario Bergara; el subsecretario, Jorge Polgar; el director de Asesoría Macroeconómica, Andrés Masoller; y el presidente del Banco Central, Alberto Graña, bajo la consigna: Una década de transformaciones profundas.

A esa lista, se agregó por primera vez desde 2010 la palabra del director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), Gabriel Frugoni. El grupo de economistas allegados al presidente José Mujica –el cual integra Frugoni–, que actuó como contrapunto en varias oportunidades de las autoridades económicas del astorismo, se había mantenido en los últimos años al margen de esta instancia de balance y perspectivas.

En su exposición, Masoller trazó el mapa macroeconómico que enfrentó Uruguay en los dos períodos de gobierno del Frente Amplio. Subrayó la importancia que tuvo la inversión y auguró que en el futuro, frente a un escenario menos favorable, esta se mantendrá en niveles altos porque considera que el país tiene ventajas ante otros emergentes.

Graña hizo hincapié en el desafío que tiene la economía para facilitar mejores mecanismos de financiamiento, y que estos lleguen a sectores minoristas. Se refirió a la inflación como “la piedra en el zapato” de la economía uruguaya. Por su parte, Polgar destacó el crecimiento de la clase media y la caída del subempleo, la informalidad y el tiempo de búsqueda de trabajo; todo acompañado por un alza sostenida del salario real. Frugoni, en tanto, dijo que el gobierno elevó las trasferencias a los departamentos en aumentó 137% en los últimos 10 años.

El déficit fiscal y los “compromisos programáticos”

Consultado por los asistentes al Foro Económico de ACDE sobre los planes que tiene el próximo gobierno –que implican un mayor gasto–, y el manejo del déficit fiscal, el ministro de Economía, Mario Bergara, dijo que la medición del mismo “está cargada de muchos convencionalismos contables que a veces inflan un poco el número” y que debe mirarse su contracara: el endeudamiento neto.

En ese sentido, señaló que la deuda en Uruguay, descontados los activos de reserva que tiene el Estado, bajó casi 50 puntos del PIB en la última década y tiene una estabilidad del entorno de 24% del PIB, una magnitud, según sostuvo, envidiable a nivel internacional.

De todos modos, señaló: “Esto no quiere decir que uno vea con buenos ojos que el déficit fiscal en Uruguay sea del tres y pico por ciento para el largo plazo”. En miras a la discusión que tendrá lugar en 2015, el ministro señaló: “La estrategia que se delinee en la formulación presupuestal va a respetar esa combinación difícil, que es como un arte, que el Frente Amplio ha demostrado saber hacer, que es la de la responsabilidad fiscal intertemporal y el cumplimiento de los compromisos programáticos del gobierno”.

La infraestructura, un cuello de botella para el crecimiento

El equipo económico de gobierno resaltó los grandes avances en términos de inversión, pero a su vez plantearon como un desafío el déficit en infraestructura que atraviesa el país.

El director de la Asesoría Macroeconómica del Ministerio de Economía, Andrés Masoller, dijo que Uruguay, pese al escenario “incierto” a nivel mundial, “está muy bien posicionado para seguir atrayendo inversión”. El economista señaló que en el último período el país tuvo un incremento de 12% acumulativo anual en la inversión, “lo que duplica” la performance de los años de 1990.


En concreto, indicó que en energía se invirtieron US$ 7.000 millones en ocho años, “dividido entre el sector público y privado”.

“La industria ha tenido un cambio dramático; hay sectores mucho más dinámicos”, añadió.

Otro “motor de crecimiento” han sido las zonas francas, en las que se invirtieron US$ 4.000 millones en los últimos cinco años –ese cálculo incluye la instalación de la planta de Montes del Plata–.

Respecto a la infraestructura, el país vive un momento de limitación ante el incremento de la producción, que ha generado cuellos de botella en la salida de la mercadería. El ministro de Economía, Mario Bergara, resaltó que será esencial abordar la reforma del transporte ferroviario, a la vez que no hay que olvidar las rutas y los puertos. “No se ha podido avanzar en la línea estratégica en la reforma ferroviaria”, reconoció. Es un desafío “pendiente”, según el ministro.

“Deberes para hacer” en productividad

“Para seguir creciendo hay que seguir derribando obstáculos en torno a la infraestructura, el capital humano y la educación”, dijo el ministro de Economía, Mario Bergara, respecto a la necesidad de mejorar la productividad de la economía uruguaya de aquí a los próximos años.

El director de la Asesoría Macroeconomía, Andrés Masoller, dijo que tanto el gobierno como el sector privado “aún tienen deberes para hacer a nivel de productividad”, que según la medición del MEF, creció a una tasa de 3% anual durante los últimos 10 años, “más del doble” que en la década de 1990. Masoller hizo hincapié en las transformaciones productivas que llevaron a un sector exportador “más competitivo”, con un mayor componente de “innovación y conocimiento”. En referencia a la productividad, el subsecretario de Economía, Jorge Polgar, dijo que será necesario atender la capacitación de los trabajadores. “La economía uruguaya tiene grandes desafíos en productividad y calificación de mano de obra”, afirmó.

La inflación, una “piedra en el zapato” de la economía

Luego de enumerar los principales avances del Banco Central durante la última administración, su presidente, Alberto Graña, dijo que no todas son buenas noticias. La inflación es “una de las piedras en el zapato”. Según dijo, “los determinantes (del alza de precios) son muy complejos”.

Destacó que el ritmo de inflación interanual se ha moderado en el 2014 –de un máximo de 9,82% a febrero, a 8,05% a noviembre– y que la misma tendencia han mantenido las expectativas de los agentes, adjudicando esto al compromiso de moderar las presiones.

“La tendencia nos gusta, pero hay que seguir trabajando para meter la inflación adentro del rango meta”, de entre 3% y 7% anual. Resaltó el esfuerzo del BCU en ese sentido y dijo que “la instancia de política monetaria es muy contractiva”, con tasas de interés reales “muy elevadas”.

Profundizar y acercar las finanzas

Apoyado en cifras que muestran un mercado de valores más dinámico en los últimos 10 años, con una mayor emisión de obligaciones negociables y creación de fideicomisos, el presidente del Banco Central, Alberto Graña, hizo hincapié en que debe profundizarse la financiación a través del mercado de capitales y también mejorarse la llegada de estos instrumentos al sector minorista.

“Hemos trabajado y vamos a seguir trabajando fuertemente, tomando medidas para el desarrollo de los mercados en pesos, para que haya una curva de las tasas de interés en pesos que sirva de referencia para la toma de decisión de inversión”, dijo el jerarca. Además, destacó los planes de educación financiera que su institución está llevando a cabo.

Mejorar el acceso a los mercados

Uruguay, por exportar bienes primarios, se ve afectado en muchas ocasiones por el costo de aranceles, destacó el director de la Asesoría Macroeconómica del MEF, Andrés Masoller. Dijo que es un desafío mejorar la introducción en mercados sin trabas; especialmente para carne y lácteos.

“Hay que mejorar el acceso a los mercados. Uruguay enfrenta aranceles muy altos como en la Unión Europea y en EEUU”. Destacó que el crecimiento de las exportaciones en Uruguay ha sido el más alto de América Latina en los últimos 10 años y que se ha logrado diversificar mercados. Según sostuvo, el país pasó de alimentar a ocho millones de personas, a 25 millones durante la última década..

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