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En 1906, el economista italiano Wilfredo Pareto realizó una observación que se aplica a varios aspectos de la vida, no solo a la economía. Llamada la regla del 80/20 o el principio de Pareto, postula que solo el 20% de nuestros esfuerzos para realizar una actividad son los que generan el 80% de los buenos resultados. Identificando ese 20% se puede aumentar la eficiencia.

Basados en esa teoría, los hermanos mellizos Juan Carlos Campot (33) y José Pedro Campot (33), ingenieros de sistemas recibidos de la UdelaR, investigaron que el 80% de las ganancias son producidas por el 20% de los clientes, debido a la fidelidad que tienen con el negocio.

Motivados por realizar un emprendimiento propio, crearon una empresa que ofreciera justamente una manera diferente retener a esos clientes.

Combinación

Una de las técnicas de fidelización que encontraron estaba presente en el día a día: las tarjetas para recolectar puntos. También investigaron el exitoso modelo adoptado por los vendedores de cupones, como Groupon y woOw, como forma de canjear los premios. Y decidieron fusionarlos.

Tomando lo mejor de cada estrategia, crearon QueDemás!, un servicio pensado para recompensar al cliente de un establecimiento por su elección. Consultaron a algunos posibles clientes, y las respuestas dieron el impulso final que necesitaba el proyecto.

El servicio

Las tarjetas se empezaron a entregar desde agosto de 2013. Desde ese mes se han ingresado cerca de 2.000 unidades. De forma gratuita, el cliente final solicita su tarjeta en alguno de los comercios adheridos a QueDemás. Entra a www.quedemas.com y se registra con el número proporcionado por el plástico.

Desde ese momento, cada vez que la utilice en uno de los comercios asociados ganará un punto cada $100 consumidos.

Cada local realiza las ofertas que crea pertinentes, y se usan los puntos como monedas para comprar los “cupones” elegidos. Al igual que los servicios similares, los cupones se imprimen, y se presentan en el local.

Luego de un tiempo estipulado por el negocio, los puntos se pierden. En algunos casos, ese período es de 180 días.

El conteo de puntos no es compartido. Por ejemplo, si se consume un producto de Café Tribunales, no puede utilizarse los puntos ganados en el Bar Rodó.

Según los hermanos Campot, el servicio tiene buena repercusión con clientes de cualquier edad. Las empresas adheridas pertenecen a varios sectores. Dieciséis son del rubro gastronómico, tres del textil, y la más reciente incorporación, Autonomía, alquila automóviles. “(En breve) otros se van a ir sumando, porque todavía estamos en conversaciones”, comenta Juan Carlos Campot.

Apoyo

El emprendimiento de los Campot ha accedido al programa C-Emprendedor, llevado a cabo por la Dirección Nacional de Artesanías, Pequeñas y Medianas Empresas, que es parte del Ministerio de Industria, Energía y Minería.

“En marzo quedamos seleccionados para acceder a un curso, donde tuvimos una capacitación para hacer el plan de negocios”, comenta Campot. Al avanzar con esa etapa, se les asignó dos tutoras que les ayudaron a darle el toque final: una especialista en marketing y una en contaduría.

Objetivos a futuro

Los hermanos Campot trabajan en la búsqueda de más negocios para filiar para generar la consiguiente llegada a más clientes, lo que, señalan, atraerá a más empresas. “Es un círculo”, comenta José Pedro Campot.

Otra meta es llegar a más barrios. “Tenemos afiliados en Pocitos, Punta Carretas, el centro, Cordón y Ciudad Vieja. Buscamos llegar a más” puntualizó.

Tienen proyectado que, al pasar los 50 locales afiliados, contarán con un lugar físico para operar, ya que por el momento lo hacen desde la casa de Juan Carlos Campot.

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