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La revolución que causó la llegada de Lionel Messi al Inter Miami de la MLS tiene varias aristas y la seguridad del astro argentino es una de ellas.

El furor por el 10 es una prueba para la seguridad en cualquier parte del mundo y Miami no es la excepción.

En ese contexto, la entidad que tiene como cara visible a David Beckham, junto a los hermanos José y Jorge Más como accionistas mayoritarios, no dejó nada librado al azar y contrató a un guardia de seguridad particular para el jugador rosarino.

Esto llevó a que Messi también tenga marca personal fuera de los campos de juego, ya que cerca, como si fuese su sombra va un hombre de complexión robusta con la única misión de protegerlo en cada movimiento que hace en el ingreso o egreso del estadio, también en cada entrenamiento, precalentamiento y toda actividad que esté ligada a la franquicia.

 Quien sigue el paso a paso es Yassine Cheuko, un ex soldado estadounidense que combatió en Irak y Afganistán en 2001, cuando George Bush era el presidente de Estados Unidos.

Su perfil de Instagram da a conocer otra faceta de Cheuko. "El hombre fuerte no es el buen luchador o buen boxeador, el hombre fuerte es solo el que se controla a sí mismo cuando está enojado", se puede leer en su perfil de la red social, donde muestra un mix de imágenes practicando artes marciales y de descanso en lugares paradisíacos.

Su entrenamiento no tiene que ver ciento por ciento con el cuidado de Messi, sino que tiene el objetivo de mejorar día a día en las artes marciales, taekwondo y boxeo ya que, durante su carrera deportiva, participó en combates de Artes Marciales Mixtas (conocida como MMA, por sus siglas en inglés) y se desconoce su edad, entre otras particularidades.

Su misión es cuidar la integridad física del capitán de la selección argentina, labor que cumple a rajatabla, ya que, ante cada potencial amenaza actúa, incluso cuando los simpatizantes apoyan su mano sobre el hombro del diez al momento de tomarse una foto.

En esa situación, el estadounidense se interpone y evita el contacto.

No importa en qué lugar esté Messi y, en caso de que se requiera su ingreso, lo hace sin vacilar. Se dio en el encuentro ante Philadelphia cuando un hincha distinguido con la camiseta del Inter, invadió el campo de juego para abrazar al Diez, pero Cheuko saltó rápidamente e interceptó al simpatizante que fue retirado sin haber cumplido con su objetivo.

Donde va Messi, va a la par el guardaespaldas, pero detrás de la línea de cal, como lo hizo en el festejo de gol ante Orlando City, cuando se pudo ver al ex militar corriendo directamente al lugar al que se dirigía el rosarino.

También cuando divisa un objeto que podría dañar al argentino.

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