Hoy se presentaron los primeros decretos del presidente Milei para establecer la cantidad de ministerios y dar atribuciones a la jefatura de gabinete. Más allá de los anuncios concretos de hoy —y de los que seguramente vendrán mañana—, una cuestión que empieza a quedar en claro es quién va a tener el manejo de "la lapicera" en este nuevo gobierno.
O, en todo caso, de qué lapicera va a ser fundamental y qué cambio expresa en relación al modelo anterior. Es decir, la principal conclusión de las decisiones de hoy gira entonces en torno a quiénes y cómo toman las decisiones en el gobierno de Milei.
La jefatura de gabinete tiene la facultad de firmar decretos y la secretaría general de la presidencia tiene rango ministerial y posee poder en el Estado. Pero, más allá de eso, lo que está en juego es la cuestión de quién tiene la "lapicera" de la economía. Quién se ocupa de decidir, por ejemplo, las transferencias de dinero a las provincias.
Se sabe que ya mismo, incluso antes de asumir, los gobernadores se mostraron preocupados por la posibilidad de no poder pagar los sueldos y aguinaldos de los empleados públicos. En este sentido, hay cambios claros con respecto al gobierno anterior.
En este nuevo gobierno de Javier Milei la firma para transferir dinero a las provincias no está en manos del ministro del interior, Guillermo Francos, ni del jefe de Gabinete, Nicolás Posse, sino que ahora la tiene Luis "Toto" Caputo. Él también será el encargado, por ejemplo, de decidir en relación con las tarifas energéticas.
Caputo tendrá entonces un rol clave. Él decidirá qué entra y sale en términos económicos, incluyendo las tarifas de energía. Un rol, evidentemente, distinto al que tuvo en el gobierno de Mauricio Macri. El propio Caputo expresó su satisfacción por sentir que, ahora sí, tiene las herramientas y la oportunidad de hacer todo lo que no pudo antes. Cuando, en aquel gobierno según lo siente el "Toto", las decisiones no se centralizaban y el poder del ministro de Economía parecía diluirse.
Por otra parte, se mencionan otros cambios en los ministerios, incluyendo el manejo de establecimientos penitenciarios y empresas estatales. El Ministerio de Justicia ya no tiene a su cargo los establecimientos penitenciarios: ahora es responsabilidad de Seguridad, es decir, de Patricia Bullrich.