Luego de que el Ministerio del Interior anunciara que el 85% de las llamadas que se reciben en el servicio 911 son residuales, y que solo el 15% son realmente emergencias, desde la Policía se trabaja en varias medidas para revertir esta situación. Una de ellas se basa en la identificación de quienes utilizan el servicio para hacer bromas, o para insultar a los operadores. Estas personas serán perseguidas para su detención y puestas a disposición de la Justicia.
Quienes llamen al 911 a hacer bromas pasarán a disposición de la Justicia
La Policía trabaja para identificar a quienes realizan este tipo de llamadas, para disminuir las comunicaciones "residuales", que son el 85% de las que se reciben en un mes