Recta final de la retirada de las colonias israelíes de Gaza
El ejército israelí comenzó a desalojar este domingo Katif y Atsmona, dos colonias de la franja de Gaza que todavía estaban habitadas y en las que no encontró una gran resistencia por parte de sus habitantes, resignados a ver desaparecer en breve las 21 i
Se espera que en los próximos dos días, Israel termine la evacuación de todos sus asentamientos de la franja, ocupados desde hace 38 años, y complete el desalojo de cuatro colonias del norte de Cisjordania que también forman parte de este plan de retirada.
Por la mañana, el ejército entró por la fuerza en la colonia de Katif, donde los jóvenes los recibieron con barricadas en llamas a los soldados y policías que llegaban a expulsarlos de sus casas. La resistencia a las fuerzas del orden en este asentamiento en el que vivían unas 80 familias, de las cuales unas 20 ya habían abandonado sus hogares, fue más bien simbólica.
El coronel David Swissa, a cargo de la operación militar, movilizó a 2.000 soldados, la mayoría de ellos sin armas, para desalojar Katif, una implantación agrícola religiosa creada a principios de los 80.
Antes de proceder al desalojo casa por casa, los militares rezaron junto a los colonos en la sinagoga, donde se procedió a la retirada de la Torah (escrituras sagradas judías), lo cual indica el cierre de este lugar.
Por otra parte, este domingo, el primer ministro Ariel Sharon criticó el apoyo dado por los colonos a "extremistas que llevaron a cabo actos salvajes que rozan el crimen", para oponerse a algunos desalojos.
En Cisjordania, el desalojo afectará a cuatro colonias del total de 120 existentes en este territorio. Se trata de Ganim y Kadim, que ya están prácticamente vacías, y Homesh y Sanur, donde se atrincheraron más de 1.500 activistas opuestos a la retirada.
Las cuatro implantaciones, en las que viven 500 personas, deberán ser evacuadas el miércoles y jueves, según el calendario previsto. El control de estas implantaciones tampoco corresponderá totalmente a la Autoridad Palestina ya que Israel se reserva el control de sus accesos.
Pero Sharon ya ha advertido de que la retirada de la franja no implica que en Cisjordania vaya a ocurrir lo mismo, ni que su Estado vaya a renunciar a partes de Jerusalén.
(AFP)