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Unos cien mil palestinos clamaron venganza este viernes en Gaza en el funeral de un líder del Hamas, mientras que un palestino murió y dos resultaron gravemente heridos en Naplusa, Cisjordania, en una escalada de violencia desatada luego de que los grupos armados decretaran el final de la tregua y el ejército israelí la reanudación de las "operaciones de liquidación".

Bush anunció además el congelamiento de los bienes de seis altos dirigentes del Hamas y de cinco organziaciones, algunas de ellas basadas en Europa, acusadas de apoyar a ese movimiento. Reaccionando a esas medidas uno de los dirigentes del Hamas, Abdelaziz Al-Rantissi, estimó que Bush era "el enemigo número uno del Islam".

Según periodistas de la AFP en el lugar, esa congregación palestina es la más importante desde el inicio de la Intifada en setiembre de 2000. Las Fuerzas nacionales e islámicas, que reúnen a 13 movimientos palestinos, llamaron a la población a salir a la calle a unirse al cortejo.

La dirección palestina estimó este viernes que el primer ministro israelí Ariel Sharon es el "responsable del fin de la tregua" y pidió a todos los movimientos palestinos que eviten caer en la trampa preparada por los israelíes.

Frente a la degradación de la situación, el consejero político del presidente egipcio Hosni Mubarak, Osama Al Baz, se reunió con el presidente de la Autoridad palestina, Yasser Arafat, en Ramalá (Cisjordania).

El martes o pasado, un kamikaze palestino hizo saltar un autobús provocando la muerte de 20 israelíes y más de cien heridos en Jerusalén. "Anunciamos hoy conjuntamente que (el primer ministro israelí Ariel) Sharon, asesinó la tregua y la acabó matando al líder político Ismail Abu Chanab ayer", dijo el comunicado de los movimientos extremistas palestinos.

Las tres víctimas estaban en el techo del hospital Rafidyé de la localidad cuando fueron blanco de disparos de soldados israelíes que se encontraban en un todoterreno, agregó la fuente.

(AFP)

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