El desfile de ejecutivos empresarios y funcionarios por dos juzgados investigadores, uno del fuero Federal y otro del fuero Económico, será lento y paulatino en los próximos meses, dijo una fuente de los Tribunales.
El desfile de ejecutivos empresarios y funcionarios por dos juzgados investigadores, uno del fuero Federal y otro del fuero Económico, será lento y paulatino en los próximos meses, dijo una fuente de los Tribunales.
Las últimas desgrabaciones que dispone la Justicia de conversaciones registradas en computadoras de ex directivos de la compañía golpean a hombres del Gobierno del sector de planificación y financiamiento de obras públicas.
El presidente Néstor Kirchner intentó esta semana cortar por lo sano y echó a dos de los investigados, el director de Fideicomisos del estatal Banco Nación, Néstor Ulloa, y el jefe del Ente Regulador del Gas (Enargas), Fulvio Madaro.
"El caso ha paralizado los emprendimientos públicos en el área de energía", admitió una fuente empresarial, según la cual los funcionarios tienen temor de firmar nuevas autorizaciones de obras.
Desde que estalló el 'Skanska-gate', las fuerzas de oposición encontraron el talón de Aquiles de un gobierno que se encaminaba hacia la renovación presidencial del 28 de octubre sin mácula en su honor.
Pero el escándalo se ha convertido en un regalo del cielo para los principales opositores, entre ellos el magnate Mauricio Macri (derecha), la diputada Elisa Carrió (socialcristiana) y el ex ministro de Economía Roberto Lavagna (socialdemócrata).
"La plata salió de la compañía, pero no sabemos dónde fue", dijo Morano.
Sin embargo, la Justicia está tratando de averiguar en qué bolsillos terminaron los sobornos, calculados en un 5% del total de las obras, según las confesiones de los empleados obtenidas de las desgrabaciones.
(AFP)