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Presión? Dolores en las piernas? Neymar está dispuesto a superar todos los obstáculos. En el medio del estado de histeria colectiva que rodea cada partido de la verdeamarelha en la Copa del Mundo, el delantero estrella de Brasil mantiene una asombrosa calma y confía en llevar al equipo a la gloria, como ya lo hizo tantas veces en su carrera. Hoy tiene una prueba de fuego: desde las 17:00 se enfrenta a Colombia en Fortaleza por un lugar en semifinales.

Neymar preocupa a Luiz Felipe Scolari y a todos los brasileños por las patadas que recibió, principalmente en el último partido contra Chile en el muslo y en su rodilla derecha. Pero la presión sobre la selección y las dificultades sobre las cuestiones físicas son nuevas barreras que el crack parece dispuesto a superar contra Colombia.

“Yo resuelvo fácil porque estar en una Copa es un sueño”, dijo acerca de la tan mentada cuestión emocional que está pesando sobre el equipo, y que llevó, a que Scolari llamara de apuro a las psicólogas que trabajaron con el plantel antes del torneo.

La corta y victoriosa carrera de Neymar es una muestra de que los hinchas y Felipão pueden confiar en las palabras del crack. Desde que surgió como profesional en Santos, en 2009, el número 10 fue superando crisis, problemas, y desafíos, sean estos relacionados a su persona o al equipo que defendía. La cuestión ya fue hasta tema de conversación en la concentración entre Felipão y el capitán Thiago Silva, destacando que Neymar siempre pasó por encima de los problemas que le aparecieron. Hoy, como artillero de Brasil en la Copa, el astro no es cuestionado. Pasó la mayor prueba al patear el último penal contra los chilenos.

Pero quien sí sufre cuestionamientos es Scolari y el equipo, que no rinde táctica ni técnicamente. Por eso el delantero espera ponerse otra vez el equipo al hombro, como lo viene haciendo en la Copa del Mundo y como lo hizo en la Confederaciones. “Estamos jugando como locales, la hinchada es nuestra y tenemos que estar felices dentro del campo”, fue el mensaje distendido de Neymar a la hinchada.

La preocupación.
Pero más allá de lo propio, enfrente hay un problema enorme: jugar contra el armador más letal de la Copa, y hacerlo sin el mejor marcador, el jugador que más ha corrido (46,1 km) y el que recupera más pelotas (34 y 12 cortes). Aquí está la cuestión de Felipão: encontrar un sustituto para Luiz Gustavo y anular a James Rodriguez, que tendrá a Fernandinho y Paulinho respirándole la nuca.

En ese duelo, y en el psicológico, se juegan buena parte de las chances de Brasil y Colombia: porque los cafeteros también están frente a una prueba inédita, esas que le hacen temblar las rodillas a cualquiera. Quien la pase, quien se concentre más en la pelota, tendrá su lugar en las semifinales.
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