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En lo que el intendente departamental, Marne Osorio, calificó como “un día muy especial para Rivera”, el pasado 22 de febrero la ciudad fronteriza fue escenario de la colocación de la piedra fundamental de su primer shopping y freeshop: el Melancía Rivera Mall & Freeshops.

El proyecto –que en una primera etapa demandará una inversión de cerca de US$ 42 millones– es llevado adelante por la sociedad Niensur, conformada por tres partes inversoras: el Grupo Marchesano, Grupo Jorge Fernández Baubeta y Viking Invest.

El Grupo Marchesano es un estudio jurídico, notarial y contable con más de 50 años y que, entre otros, es socio fundador de Punta Carretas Shopping. El Grupo Jorge Fernández Baubeta, por su parte, tiene dentro de sus emprendimientos la agencia marítima Christophersen.

La cuota de inversión extranjera la aporta al grupo Viking Invest, una firma de capitales daneses. La cara visible de Viking Invest para el proyecto de Rivera es Jeppe Vestergaard Frandsen, quien junto a su hermano Mikkel son dueños de la compañía. Además de este emprendimiento en el norte del país, ha invertido en Uruguay a través de Urban Heritage, que se ha enfocado en la renovación de inmuebles en la Ciudad Vieja y en Pocitos en Montevideo.

Para desarrollar su proyecto riverense, la sociedad Niensur adquirió un predio de 50 hectáreas en el suroeste de la ciudad, delimitado por las calles José Escobar, Oscar Riera, la vía del ferrocarril y el arroyo Cuñapirú.

El centro comercial tendrá una sola planta y 22 mil metros cuadrados cubiertos. Los locales serán 70, además de dos freeshops de grandes dimensiones: uno de Neutral y otro de Wisa. Cada una de estas tiendas contará con una superficie cercana a los 4.000 metros cuadrados.

El director general de la división Cono Sur del grupo panameño Wisa en Uruguay, Marcelo Montico, estaba el viernes 22, y adelantó que la tienda de Rivera será la más grande de Wisa en Latinoamérica. Además, agregó que la oferta se adaptará a los gustos del turista brasileño.

Más del 50% comercializado

Claudio Marchesano, uno de los propulsores del proyecto, comentó que, luego de conseguirse la aprobación del legislativo departamental en diciembre del año pasado, se lanzaron a la tarea de comercialización de los locales. “Queríamos ofrecerle al comerciante un local que pudiéramos construir y hacer, y no una promesa que no sabíamos cuándo ni cómo”, dijo.

Marchesano agregó que ya han cerrado acuerdo con “varias firmas” y que se está próximo a rubricar los contratos. Indicó que son “de primer nivel”, pero prefirió no adelantar nombres. Estos se conocerán en los primeros 15 días de marzo. Sí comentó que entre el 55% y el 60% del centro comercial ya está vendido.

Desarrollo en etapas

La primera fase del proyecto ya está rodando. El lugar donde se levantará se ve ajetreado con el ir y venir de maquinaria de construcción y camiones cargados de la típica tierra colorada del norte del país. Al momento, se está preparando el terreno para comenzar con la cimentación.

Luego de terminado el centro comercial y la red vial que brindará acceso, se espera, en una segunda fase, la concreción de una terminal de ómnibus y un hotel. La tercera etapa prevé un barrio jardín.

Los impulsores estiman que las obras del centro comercial estarán listas en unos 14 meses. Se espera que esté abierto para el comienzo del mundial de fútbol que se jugará en Brasil a mediados de 2014 para así aprovechar el flujo de público que, se estima, coincidirá en Rivera, proveniente de Argentina, Brasil y otras partes de Uruguay.

El estadio Beira Río, propiedad del Inter de Porto Alegre, alojará al fútbol mundialista en el estado de Río Grande del Sur y Rivera espera capitalizar su relativa cercanía de la capital gaúcha (poco más de 500 kilómetros).

El intendente de Rivera aseguró a Café & Negocios que tiene mucha “expectativa” con este evento, y que el tema está en la agenda binacional que mantiene con el gobierno de la vecina Santa Ana do Livramento. “En agosto tenemos la Expo Esteio, que es una de las expos más grandes de Brasil. Es en Porto Alegre y la idea es ir a presentarnos como destino turístico, como portal al país y mostrar las cosas que están sucediendo en Rivera”, dijo Osorio.


Oportunidades laborales

Se calcula que en los momentos de pico de trabajo, la obra empleará entre 1.500 y 1.800 personas. Una vez que el centro comercial esté operativo, se requerirán 1.000 puestos de trabajo.

El intendente Osorio resaltó la cantidad de mano de obra que se va a generar. “Estamos posicionándonos para tener la mano de obra calificada que se necesita”, señaló. El jefe comunal indicó que no se quiere que se traiga gente de otros departamentos por no disponer de mano de obra calificada en Rivera, por lo que se buscará trabajar junto a los empresarios para ver cuáles serán sus demandas en este plano. “Estamos dispuestos a poner toda la infraestructura que sea necesaria”.

Otro aspecto destacado por Osorio fue la obra pública que está asociada a la construcción de este emprendimiento. Se buscará mejorar la infraestructura de los barrios que rodean al predio (relacionada con saneamiento y energía eléctrica, por ejemplo).

Dentro de la obra pública, destacan las obras viales –se abrirán cuatro calles– y la concreción de una calle de 1,5 kilómetros en paralelo a la vía del tren, así como también un puente sobre el arroyo Cuñapirú.

Esto conectará la parte norte de la ciudad con la sur, donde vive el 40% de la población. Hoy, para llegar de un lado a otro muchos caminan por la vía del tren, atravesando también un puente centenario en muy mal estado. “Es una oportunidad para Rivera que, si fuésemos a hacerla con recursos públicos, seguramente los riverenses no podrían verla a corto plazo”, enfatizó Osorio.

“Uruguay es una apuesta más segura que Argentina”

La noche anterior a la colocación de la piedra fundamental, Vestergaard Frandsen quería caminar. El danés había tenido un viaje largo desde Montevideo hasta Rivera y necesitaba estirar las piernas. En diálogo con Café & Negocios, explicó que su familia es dueña de la compañía Vestergaard Frandsen, de origen danés pero cuya sede está hoy en Suiza.

La empresa –dirigida por su hermano Mikkel– está especializada en respuestas a situaciones de emergencia y a la producción de productos para control de enfermedades. La firma sostiene tener un modelo de negocios basado en el “emprendedurismo humanitario”, con la consigna de “ganancia con un propósito”. Por ejemplo, producen el 70% de los tules de mosquito que se comercializan a nivel mundial.

Jeppe Vestergaard Frandsen fue gerente general de la empresa Maersk –también danesa– para Argentina y Uruguay, y de esa manera conoció el país.

En años recientes, la compañía familiar decidió poner un pie en bienes raíces (si bien esta unidad es pequeña hoy). Entonces, Jeppe Vestergaard Frandsen se hizo cargo de esta unidad de negocios y apostó a Urban Heritage en Uruguay. Melancía va en la misma línea. La unidad de negocios inmobiliaria, Viking Invest, además de Uruguay tiene inversiones en Croacia y Dinamarca.

“El mundo está en una situación particular. Es extremadamente difícil ir a los bancos y conseguir capital, lo que hace que para desarrollo de propiedades no se tenga mucha competencia en estos días”, dijo Vestergaard Frandsen. Tener el dinero es una ventaja hoy, agregó.

En su opinión, los dos factores fundamentales para emprender en el sector son tener el capital y también los contactos con la “gente correcta”. “No sería nada en este país de no haber sido por Olenka Bethe (arquitecta de Urban Heritage) o por la familia Marchesano. Es difícil venir acá como un extranjero, porque un negocio, por ejemplo el de Rivera, lleva más que capital”. Conocer cómo funciona el sistema y tener una “paciencia diferente” a la que se tiene en Dinamarca son también necesarios.

“Los negocios acá dependen de los contactos en mayor medida que lo que he visto en el norte de Europa. Habiendo dicho esto, los contactos cuentan en todo el mundo, pero pienso que es más fuerte aquí”, sostuvo.

Para el inversor, hoy hay varios países sudamericanos donde resulta atractivo arriesgar. Uruguay está dentro de esa lista. En cambio, no incluye a Argentina y Venezuela. “Es imposible imaginar invertir en un país como Venezuela. Falta visión de largo plazo. A pesar de que Argentina tiene mucho potencial, creo que Uruguay es una apuesta más segura”, dijo. Vestergaard Frandsen comentó que a la hora de invertir en propiedades la estabilidad institucional es un elemento clave.

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