Gracias a la bonanza económica latinoamericana (donde las entradas para los conciertos son absurdamente caras) y la debacle económica del primer mundo, Buenos Aires se ha convertido, sin ser Londres o Berlín, en una plaza musical que nada tiene que envidiar a cualquier ciudad europea.
Rock anglosajón del bueno con The Horrors
De todo el boom de bandas norteamericanas e inglesas promocionadas y sobrevaloradas en Buenos Aires, lo mejor