Rodarán cabezas
La ministra de Deportes francesa ve inevitable un relevo en la Federación Francesa de Fútbol
La marcha del presidente de la Federación Francesa de Fútbol (FFF), Jean Pierre Escalettes, tras el fracaso en el Mundial se presenta inevitable, afirmó la ministra de Deportes del país, Roselyne Bachelot, en declaraciones este jueves a la cadena de radio RTL.
"La marcha de Jean Pierre Escalettes no la deseaba, pero hoy es inevitable", dijo la ministra tras haber repetido que la responsabilidad del "desastre" del equipo en el Mundial de Sudáfrica correspondía a los jugadores, al seleccionador y a la FFF.
Para Bachelot, los jugadores no deben recibir ninguna remuneración, la responsabilidad del técnico Raymond Domenech se cubre con su marcha y "el último actor de este desastre es la Federación", puntualizando que sólo podía pedir su dimisión porque la dirección del organismo depende "de un proceso democrático".
La ministra descartó además iniciar una auditoría sobre los 'Bleus' porque "una comisión parlamentaria quiere encargarse del asunto". "Encuentro bastante lógico que sean los representantes de los franceses quienes lleven esa investigación", afirmó.
Al ser preguntada sobre el salario del próximo seleccionador, Laurent Blanc (100.000 euros mensuales), dijo que era inferior al que "el técnico hubiera percibido en un club".
Por su parte, el ex campeón de judo David Douillet, secretario nacional para el Deporte de la UMP, el partido político del presidente Nicolas Sarkozy, estimó que Escalettes debía presentar su dimisión.
"Es alguien que se ha visto superado por los acontecimientos, pero es normal, no ha sido formado ni educado para esto", dijo Douillet. "Necesitamos gente que esté en sintonía con la actualidad, con lo que ocurre en la categoría profesional y en la amateur", señaló.
Francia quedó eliminada el martes en la primera ronda del Mundial de Sudáfrica, después de vivir unos días muy convulsos por un escándalo interno, tras la publicación en la prensa de unos insultos de Nicolas Anelka a Domenech, la expulsión del atacante del Chelsea y una negativa a entrenar el domingo del resto de jugadores como medida de protesta por el adiós de su compañero.
(AFP)