Rusia anunció que está dispuesta a hablar de un alto el fuego en Siria en una reunión este jueves en Múnich para intentar reactivar las negociaciones de paz y frenar la ola de refugiados sirios hacia Turquía.
Rusia anunció que está dispuesta a hablar de un alto el fuego en Siria en una reunión este jueves en Múnich para intentar reactivar las negociaciones de paz y frenar la ola de refugiados sirios hacia Turquía.
"Estamos preparados para hablar de las modalidades de un alto el fuego", dijo el viceministro ruso de Exteriores, Guenadi Gatilov, pocas horas antes de la reunión en la ciudad alemana de los principales actores de la crisis.
Esta ofensiva terminó por hacer abortar las conversaciones de Ginebra, cuya reanudación, prevista el 25 de febrero, es muy incierta.
El jefe de la diplomacia estadounidense, John Kerry, que se mostró optimista sobre la reunión de Múnich, había instado a su homólogo ruso, Serguei Lavrov, a trabajar en un alto el fuego y "contribuir a crear un clima donde se pueda negociar".
Los países occidentales acusan a Moscú de haber torpedeado, con sus bombardeos en Alepo, las negociaciones entre el régimen y la oposición siria.
Según Joseph Bahout, de la Fundación Carnegie en Washington, los participantes en la reunión "acordarán un alto el fuego que no se aplicará, ya que los rusos continuarán bombardeando a los 'terroristas'".
Los occidentales se encuentran casi impotentes a menos de que se arriesguen a oponerse frontalmente a los rusos, que marcan el tiempo en el terreno militar y diplomático.