El concierto terminó bajo una fuerte lluvia que no logró aguar la fiesta, aunque obligó a un final abrupto sin bises y con pantallas destruidas por el viento.
El concierto terminó bajo una fuerte lluvia que no logró aguar la fiesta, aunque obligó a un final abrupto sin bises y con pantallas destruidas por el viento.
"Cuando entonan mis temas con tanta precisión me siento como en mi casa", dijo el andaluz desde el escenario montado el campo de juego de La Bombonera, al cumplir el sueño del artista de cantar en el estadio de Boca, club del que se confiesa hincha ferviente.
Acompañaron al cantante Antonio García de Diego y Pancho Varonna en voces, mientras Jaime Asúa y Francisco Beneyto le dieron un toque rockero a la banda con una puesta en escena austera con la lograda intención de recrear un clima íntimo a cielo abierto.
En esa oportunidad una docena de funciones con entradas agotadas a horas de ponerse a la venta, confirmaron su romance con el público porteño.
"Quiero seguir aquí pero me advierten que corremos serio peligro", se disculpó Sabina ante el público que no pudo escuchar las dos últimas canciones de las 25 programadas para el recital y se debieron resignar los generosos bises con que el cantautor suele cerrar sus conciertos.
El concierto debió suspenderse justo cuando Sabina se disponía a invitar al cantante argentino Fito Paez al escenario para interpretar juntos una versión de "Llueve sobre mojado".
(AFP)