Cuando se acercan las elecciones nacionales los políticos de menor peso empiezan a arrimarse a aquellos candidatos con mayores posibilidad de ganar y, en muchos casos, no se repara pasadas rencillas o en las diferencias que los separaban de quienes luego no dudaron en respaldar.
Sanabria le dijo prepotente y egocéntrico a Bordaberry pero ahora lo abrazó
Un acuerdo que muestra una de las peores caras de la política