Decapitados, cuerpos quemados, tres balas en la cabeza y una moto que desaparece de la historia con los sicarios habiendo cumplido su trabajo. Estas noticias que llegaban usualmente desde Brasil, Colombia o México, son cada vez más comunes en Uruguay, y ya no solo en Montevideo.
Se duplicaron en cuatro años los ajustes de cuentas
La Dirección de Inteligencia se dedicará a investigar los casos en el próximo período de gobierno