Se llevó a cabo la primera audiencia en La Haya por la acusación de genocidio en Gaza
El ministro de Justicia de Sudáfrica y su equipo de abogados fundamentaron la acusación contra Israel “por violar la Convención de Naciones Unidas contra el Genocidio”
En diciembre pasado, el gobierno de Sudáfrica, un país que vivió en extremo la discriminación y el racismo llevados a cabo por el régimen blanco del apartheid, presentó un escrito ante la Corte Internacional de Justicia, tribunal de Naciones Unidas con sede en La Haya, Países Bajos, donde acusó a Israel de cometer genocidio en la Franja de Gaza.
El tribunal dio vista a esa presentación y fijó los días jueves 11 y viernes 12 de febrero para escuchar a las partes.
Sudáfrica pidió medidas preliminares para terminar con los bombardeos israelíes sobre Gaza. Pero, además, solicitó que los jueces dictaminen si Israel comete o no el delito de genocidio con los ataques que se suceden después de que Hamas llevara a cabo una violenta incursión sobre territorio israelí en la que mataron alrededor de 1.200 personas y secuestraron a cientos de ciudadanos.
Las cifras preliminares de muertos palestinos superan los 25.000 desde entonces y las estimaciones es que la mitad son mujeres y niños.
Los abogados sudafricanos, en sus fundamentos, sostienen que esta guerra forma parte de décadas de opresión israelí sobre los palestinos. “Los genocidios nunca se declaran por adelantado, pero este tribunal tiene el beneficio de las últimas 13 semanas de evidencia que muestra de manera incontrovertible un patrón de conducta e intención relacionada que justifica como una afirmación plausible de actos genocidas”, dijo a los jueces la abogada sudafricana Adila Hassim en una sala colmada de asistentes.
Los bombardeos israelíes buscan "destruir la vida de los palestinos" y los empuja "al borde de la hambruna. Nada detendrá el sufrimiento, excepto una orden de este tribunal”, agregó la abogada, que actúa por mandato del ministro de Justicia de Sudáfrica, Ronald Lamola.
También habló el abogado Tembeka Ngcukaitobi, quien afirmó que “la magnitud de la destrucción en Gaza, los ataques contra hogares familiares y civiles, el hecho de que la guerra sea contra los niños, dejan claro que la intención genocida se entiende y se ha puesto en práctica. La intención articulada es la destrucción de la vida palestina”.
La Corte Internacional de Justicia está facultada para absolver o condenar a Israel de esta acusación y también está en condiciones de tomar decisiones provisionales que, al ser parte de las Naciones Unidas, sus decisiones son de pleno derecho y en caso de incumplimiento puede recurrir a sanciones. Las decisiones del tribunal, aún de medidas cautelares, pueden demorarse semanas.
El gobierno del primer ministro Benjamin Netanyahu ya adelantó su negativa frente a esta acusación. La posición de Israel es que sus operaciones militares son de autodefensa después de los atentados de Hamas para evitar que vuelvan a producirse.
El equipo de abogados de Israel está liderado por el jurista Aharon Barak, antiguo presidente de la Corte Suprema israelí y que fue crítico de la reforma judicial presentada por Netanyahu y que llevó a masivas manifestaciones en su contra.
Amihai Eliyahu, ministro del actual gobierno llegó a sostener que la solución a este conflicto podría ser lanzar una bomba atómica sobre Gaza, frente a lo cual el propio Netanyahu condenó aunque no desplazó a Eliyahu de su cargo.