Por Martín Olaverry, especial para Observa
Por Martín Olaverry, especial para Observa
Las dificultades climáticas generarán serias complicaciones para la alimentación del ganado en el próximo otoño. El ingeniero agrónomo Enrique Malcuori, subgerente del área de productores de Conaprole, explicó que habrá muy poca oferta porque los semilleros sufrieron la sequía, con lo cual habrá que importar la semilla y no será fácil hacerlo desde Brasil o Argentina porque padecieron los mismos problemas climáticos.
"Al traer fuera de la región, los costos de las semillas serán muy elevados y eso obliga a ir a los verdeos de invierno antes que reimplantar praderas. Se va a perder mucha pradera y si llueve ahora lo que va a prosperar es la gramilla. El panorama es complejo", explicó.
Además, señaló que hay alternativas de bajo costo como el trigo o la cebada o las plantas de chalas asociadas con avena, con lo que se podría tener alguna comida de buena calidad antes del otoño.
"El año pasado implantar una pradera estaba en US$ 400 por hectárea. Hoy, si bien los fertilizantes van a bajar, el stock de las empresas no salió completamente y eso producirá una reducción del precio mucho más lenta", dijo. "Entre las pérdidas y la situación económica habrá reducción muy importante del área de praderas, prácticamente vamos a quedar con la mitad de las praderas que teníamos. Las praderas nacieron mal porque el otoño vino seco, no se desarrollaron en invierno y en primavera sufrieron la sequía. Habrá gran reducción de área con restricciones de las semillas de verdeos y la opción es sustituir lo perdido con trigo o cebada", dijo.