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En el 2012 Australia se convirtió en el primer país del mundo donde los cigarrillos tienen un empaquetado genérico, lo que implica que se vendan en una caja sin marca. Sin embargo, un estudio encargado por varias tabacaleras a la consultora KPMG demostró que las medidas que imponen el empaquetado genérico no han logrado disminuir el consumo y han propiciado el crecimiento de la venta de cigarrillos ilegales.

Si bien el gobierno australiano declaró el aspecto experimental de estas medidas, ya que Australia es pionero en la materia, el estudio confirmó un crecimiento del mercado ilegal de 11,8% a 13,3% entre 2012 y 2013.

Además, la consultora también constató que hubo un aumento del 154% de cigarrillos empaquetados con su marca en el mercado negro. Si estos cigarrillos hubiesen sido vendidos legalmente, el gobierno australiano habría obtenido alrededor de 900 millones de dólares en impuestos.


Efectos de la política nacional
Desde el gobierno de Tabaré Vázquez, Uruguay comenzó a implementar una política agresiva contra el consumo de cigarrillos, que implicó la prohibición de su publicidad y la inclusión de mensajes que advierten lo nocivo de su consumo.

Un estudio realizado por la consultora Synovate en 2010 constató que la tercera marca más consumida en Uruguay es ilegal. También concluyó en que quienes más consumen cigarrillos provinentes del mercado negro son personas de nivel socioeconómico medio y bajo.

El consumo de cigarrillos ilegales en personas de nivel socioeconómico alto es de 11,6% y en el bajo sube a 39,9% , esto se debe a que al momento del estudio el costo de una caja de cigarrillos legales era del doble que el de los ilegales.

El estudio demuestra que el consumo de estos cigarrillos es mayor en el interior que en Montevideo, con una prevalencia del consumo en las fronteras con Brasil.

Según informó La Diara, el estudio “Impuestos al tabaco y políticas para su control en Brasil, México y Uruguay”, de la Fundación Interamericana del Corazón demostró una disminución del consumo de un 34,5% a 31,4%, con una reducción en los hombres jóvenes.
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