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Aunque no lo hacía en base a una decisión consciente, Matías Colotuzzo (31) por varios motivos siempre terminaba por abandonar los tratamientos médicos. Primero al realizar una dieta y luego con la medicación y análisis para combatir un problema estomacal, Colotuzzo detectó la necesidad de un sistema que pudiera acompañarlo durante ese proceso de tratamiento.

Preocupado por esa idea, comenzó a interactuar con médicos e identificó que el abandono de la terapia indicada por el especialista era un problema que podía mejorar notablemente.

Para atacar esa situación, Colotuzzo creó Clinixon.com, un producto basado en la nube que integra una serie de herramientas orientadas a promover el compromiso del paciente con los tratamientos médicos. El producto, que está en preventa desde hace cinco meses y de forma activa y comercial desde esta semana, ha logrado entrar en clínicas de Hungría, el Reino Unido y Estados Unidos.

En 2008, con el proyecto pensado y junto al líder de Dinámica, Ricardo Cairello, y a Conrado Viña y Martín Cabrera, que llevan adelante el emprendimiento Moove-IT, participó del Programa de Competitividad de Conglomerados y Cadenas Productivas (PACC) que apoya proyectos asociativos y que la condición es que se unieran tres empresas.

Para participar analizaron varias ideas y finalmente se pusieron a trabajar en Clinixon. Pero al no conseguir el fondo de inversión el proyecto se diluyó.

Tres años más tarde, Colotuzzo retomó el emprendimiento junto a Cairello. Durante esa etapa de investigación inicial, donde validaron el proyecto, se incluyó trabajo de campo con médicos, además de entrevistas y encuestas de relevamiento, que permitieron tener un mejor conocimiento de las necesidades reales.

Ese trabajo permitió también la formulación del primer plan de negocios de Clinixon con el que obtuvieron financiamiento de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII) como proyecto de amplia cobertura mayor, por un monto cercano a los US$ 100.000 –el 50% aportado por la agencia y 50% aportado por la empresa-.

Gracias a los recursos percibidos, el equipo de Clinixon pudo trabajar más de un año en el desarrollo y lograron crear varias versiones de prueba. Una de ellas funciona en el Hospital de Clínicas, subvencionada por un laboratorio privado.


Conectados

Colotuzzo retomó una frase del autor del libro “The decision tree”, Thomas Goetz -que escribe en las publicaciones Wired y New York Times-, para explicar la importancia de Clinixon: “Una mejor salud no es solo un problema científico, sino un problema de información”.

Clinixon permite que las clínicas que adoptan el sistema puedan brindar al paciente la información correcta en el momento adecuado, manteniendo -de forma automatizada y simple para los profesionales de la salud- la comunicación e incentivos entre consulta y consulta, aseguró Colotuzzo.

El proceso está diseñado para acompañar al paciente y prevenir abandonos, siempre de acuerdo a la indicación del médico, para mejorar las tasas de adherencia. Clinixon utiliza diversos medios para mantenerse en contacto con los pacientes como correos electrónicos, SMS e incluso llamadas telefónicas automatizadas.

Ahora el equipo trabaja también en el desarrollo de una aplicación móvil que permitirá simplificar la comunicación con los pacientes.

Todas esas vías interactivas permiten que el paciente reciba recordatorios de controles preventivos, análisis pendientes y además, conocer los progresos del tratamiento, ya que se le pregunta -con la frecuencia establecida por el médico- sobre determinados indicadores que interesan al profesional. Esa información es almacenada y procesada por el sistema para generar informes tanto para el paciente como para el médico.

“Sentirse acompañado y vigilado por los médicos es un impulso altamente efectivo para mejorar las tasas de cumplimento en tratamientos”, explicó Colotuzzo.

El emprendedor puso énfasis en que Clinixon no toma decisiones médicas basadas en los indicadores, en cambio, tiene como cometido reforzar las indicaciones del médico de forma automatizada. “Saber si estamos haciendo bien o mal las cosas es un factor clave para mantenernos en el tratamiento”, señaló Colotuzzo.

Para utilizar el producto, la clínica debe pagar un costo mensual por profesional médico, que varía según las prestaciones. Adicionalmente, para aquellos clientes que quieran tener todo integrado en un mismo sistema, Clinixon ofrece herramientas de gestión de clínicas como agenda, historia clínica electrónica, cuenta corriente de pacientes, entre otras.

Según explicó el emprendedor, las clínicas encuentran un beneficio en el aumento de los ingresos económicos, como consecuencia de una mayor tasa de uso de los servicios mientras aumentan la fidelidad y la calidad de la asistencia percibida por los pacientes.


Hay camino recorrido

Además de Clinixon, Colotuzzo dirige el estudio Webinteligente, dedicado al desarrollo de portales y aplicaciones web y otros servicios complementarios. Es una empresa dedicada 100% al mercado interno, que trabaja entre otros junto a Unicef y Unilever. Además, prestó servicios a Pluna, el sitio de comercio electrónico que más vendía en el país en su momento, aseguró Colotuzzo.

Cuando el emprendedor detectó que era interesante tener una empresa con el mismo perfil, pero que desarrollara software y brindara servicios para el mercado extranjero, creó Dugson.com, un sitio exclusivamente orientado al mercado internacional.

Pese a liderar con éxito estas dos empresas, Colotuzzo creyó que era necesario tener un producto que fuera escalable y de proyección global, ya que con esta línea de negocios su crecimiento se encontraba limitado.

Esa situación lo llevó a trabajar intensamente en el desarrollo de Clinixon. Aunque al comienzo pretendía congeniar las dos realidades empresariales, decidió generar espacios independientes de trabajo y comenzar a delegar. “Es difícil, pero es una apuesta que hay que realizar”, apuntó.

Si bien valora toda la información y experiencia obtenida en sus primeros proyectos, Colotuzzo aseguró que si volviera a emprender acortaría los procesos, tanto de desarrollo como de validación con el cliente, ya que cree firmemente que el mercado se puede probar antes de tener un producto ideal, y considera que si se tiene un producto del que se está muy orgulloso al lanzarlo es porque se puso en el mercado un poco tarde. “Hay un proceso de mejora en el camino”, dijo.


El empuje necesario

Desde que se creó, la solución apunta fundamentalmente al mercado estadounidense, sin embargo en la actualidad, por la cantidad de consultas recibidas desde países como Alemania, Hungría y Reino Unido, entre otros, están estudiando abordar más incisivamente el mercado europeo.

Además, la empresa ha cerrado una ronda de inversión de la que participaron inversores locales como el fundador de Crovat, Santiago Pehar, el cirujano oftalmólogo Ivo Ferreira y el co-creador de Twitter, Evan Henshaw-Plath, entre otros. El emprendedor destacó que tuvieron que funcionar varios meses con fondos propios hasta que se concretó la ronda de inversión.

Con este capital se pudo consolidar el proceso comercial en el que se encuentra la empresa, y si bien el emprendedor prefirió no revelar la suma que se inyectó en la solución, destacó que fue la justa. “Cuidamos de no invertir más de lo necesario porque le tenemos mucha fe a nuestro producto. Hubiese sido un error pedir más dinero del que se necesitaba”, señaló.


Trabajo constante

El objetivo que ahora está planteado a futuro es integrar dispositivos médicos como pueden ser los de medición cardíaca o de diabetes. “Cada vez hay más dispositivos que van monitoreando nuestros indicadores y eso es una fuente de información sistematizada muy buena”, apuntó Colotuzzo.
Actualmente trabajan para que desde el dispositivo se envíe la información a Clinixon y luego se pueda transmitir de forma organizada al médico

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