30 de julio de 2003. Por primera vez en la historia, un animal extinguido, el bucardo de los Pirineos, vuelve a abrir sus ojos a la vida. Una cabra híbrida, cruce entre cabra montés y doméstica, paría en España un clon de Celia, la última bucarda que correteó por las montañas de Ordesa. Pero el clon se había gestado con una malformación que le impedía llenar de aire sus pulmones. En unos minutos, el cabrito estaba muerto. El sueño de volver a ver mamuts lanudos viajando por la estepa siberiana y dientes de sable cazando en las praderas de Norteamérica es tan atractivo como complejo. No es imposible, como se demostró con aquel bucardo. Sin embargo, la desextinción de estos animales, de los que ya no quedan ejemplares vivos, plantea importantes problemas tecnológicos, legales, prácticos e incluso éticos que pueden frenar ese objetivo: devolver la vida a especies que creíamos haber perdido para siempre.
Siete obstáculos que frenan la resurrección de especies extinguidas
¿Es posible revivir especies desaparecidas? ¿Qué impide recuperar al bucardo, al mamut lanudo o al tigre de Tasmania? Los expertos señalan los problemas tecnológicos, legales, prácticos y éticos con los que se topan todos estos proyectos