Sigue siendo Rocanrol del arrabal...
A 25 años de su aparición se reeditan los dos primeros discos de la banda de Tabaré Rivero
Irreverente pelado de pelo largo, vozarrón inolvidable de la música uruguaya, irónico letrista de su propia furia y amante infiel del teatro, Tabaré Rivero sigue haciendo música con el mismo amor del primer día.La reedición de los dos primeros discos de La Tabaré Riverock Banda, Sigue siendo rocanrol (1987) y Rocanrol del arrabal (1989) sirvió de excusa para conversar sobre épocas pretéritas y sueños perdidos. Sobre una generación a la que la dictadura le arrebató la juventud, y que ya en democracia hizo camino a fuerza de derribar prejuicios. Los dos discos, considerados por muchos fans como lo mejor de la banda, suenan tan jóvenes y combativos como el primer día, en un país, que como dice el músico, todavía está despertando.
¿Las letras de ayer, de esos dos primeros discos, son iguales a las de hoy, hablan de lo mismo?
Para mi sí. Es la misma ideología, lo que cambió es la forma de decir las cosas. Y claro, también la música. Hoy me siento mucho más cómodo en formato acústico. Porque lo que antes era trasgresión, como una buena distorsión en la guitarrra, ahora ya no lo es. El primer tema del disco Sigue siendo Rocanrol dice “…meta mano en una teta, Black Jack, ruleta…”, cantado por Andrea Davidovics, causaba escándalo, simplemente porque lo cantaba una mujer. Hoy por hoy esa canción la puede cantar una nena de cuatro años y nadie se escandaliza.
Ni siquiera puedo comparar la respuesta del público de aquella época al de ahora. Antes había mucho humor. Yo insultaba a la gente, entre canción y canción, puteaba al público, y la gente se reía porque había una dosis de ironía en esos insultos. Si lo hago hoy me dirían que soy un pelotudo.
¿Como se metió en la música?
En el 1985 conocí a gente como Riki Musso, también a Pintos y Silvera, y a Andrea Davidovics, que la llamé yo porque sabía que cantaba muy bien, y además era actriz. Musso también tenía actitudes de actor. Yo quería todo eso en el escenario, porque en esa época los músicos que había en Montevideo parecían de cartón, unas momias. Yo quería que la gente además de escuchar, viera.
Yo no tuve juventud. Pasé de la infancia a la dictadura que a mi me agarró a los dieciséis años. Cuando empezaba a divertirme se vinieron doce años de oscuridad. Por suerte no me comí más que alguna cana eventual. Pero sí me castraron la juventud. Y cuando teniendo ya 28 años, en 1985, vino una pequeña luz de apertura democrática, yo pensé que acá se iba a dar un destape al estilo español. Y nada que ver.
¿Despertó esa ciudad, ese país, en 1985?
No, no inmediatamente. Fue despertando poco a poco y no por el rock. Sigue despertando todavía. No es fácil, somos muy pocos, nos da mucha vergüenza, y somos muy críticos con nosotros mismos. Yo me fui a Milán en 1989, y me aburrí como loco. Me dije: esto es igual que Montevideo, sin plata no te divertís. Y entonces me vine de vuelta y me lo pase genial acá. Porque en definitiva, la diversión esta en uno.
¿Porqué esta reedición de Sigue siendo rocanrol y Rocanrol del arrabal?
Fue una propuesta del sello, de Bizarro Records. Seguramente los dos son discos de oro. Porque fueron editados en vinilo y se vendieron todos. Después se cambió de sello y fue de Orfeo a EMI y salió en casette y se vendieron todos también. Así que esta es la tercera reedición. Pero se perdieron los archivos así que igual es disco de platino y no lo sabemos y no lo sabremos, creo, nunca. A mi me sirve para saber que las canciones no murieron, que todavía le interesan a la gente. Porque nunca fuimos una banda que quisimos sacar un éxito de verano, ni creo que hubiéramos podido hacerlo (risas).
Parece tener la voz intacta. ¿Se cuida, se prepara de alguna manera para cantar?
Creo que sí, que mi voz es la misma, y no se bien porqué. Es cierto que dejé de fumar hace años. Llegué a fumar cuatro cajas por día de joven. Pero todavía soy un poco desprolijo. A veces en el escenario, con la garganta caliente, me mando un vaso de cerveza helada y ahí pienso: ¡ah, me jodí la garganta! Ahora cambié la cerveza por la grappamiel, ojo, solo para evitar esos resfríos.
A veces canta, otras declama ¿es ya un estilo?
Desde niño quise ser cantante. Pero yo se que desafino, entonces cree esta forma de declamar y cantar y mover el cuerpo para disimular. Por eso canté con Andrea Davidovics, y con las demáschicas, que llegaban a donde yo no puedo. Sí, creo que es un estilo hecho por necesidad.
¿Cómo se define entonces?
Me quedo con la definición de Eduardo Darnauchans: un cantactor.
¿Cómo creó (y crea) las canciones?
De cualquier manera. En aquel entonces (1985) usaba la memoria porque no todo el mundo tenía un grabador, así que había que anotar o acordarse. Lo más común es que me pongo a tocar la guitarra, y me salen bastantes melodías. Elijo una, y la trabajo y la trabajo, hasta que tengo toda la música, después le pongo la letra arriba.
¿Estudió música?
Estudié como veinte años, pero siempre en primero (carcajadas). Estudié algo de bajo eléctrico pero no en profundidad. Me hubiera gustado ser un virtuoso pero no se dio.
¿Qué proyecto tiene a corto plazo?
Sale próximamente un dvd doble, editado por la gente de Bizarro. Son dos películas. Una es un colage de imágenes mías que grabé desde 1985 hasta hoy con una humilde cámara de VHS. La otra es de entrevistas a la banda en distintas épocas, y algunas imágenes inéditas.
¿Qué es la música para Tabaré Rivero?
La música es todo para mí. Me acompaña diariamente. Me gusta con locura.Y me ofende cuando no me gusta, cuando veo que está mal intencionada, que es netamente comercial. La música es mi eterna alegría. Y crear, mi única vocación.