La salvación del negocio musical. Su última condena. El salto definitivo al mundo digital y la accesibilidad total a la música. El último aliento de vida de una industria decrépita, decadente en sus métodos y su accionar. Todas estas son frases que identifican dos formas de ver el surgimiento y auge de Spotify, algo así como el “Netflix musical” que ofrece una cantidad inabarcable de música de todo el mundo en versión gratis, con avisos o sin ellos, y con audio de mejor calidad mediante un pago mensual. Desde este mes, por vaya uno a saber qué avatares de la industria, este servicio está disponible en Uruguay después de años dominando computadoras y teléfonos de Estados Unidos y Europa.
Spotify: toda la música que quieras
Un análisis sobre la llegada a Uruguay del servicio de streaming de canciones y sus mejores funciones