Disfrutar de una buena pizza muzarella y un vaso de cerveza mirando la luna,y coleccionar aviones radio controlados, son de las cosas que le gusta hacer a Pablo Suárez. Además, claro está, de su amor por el diseño, que trae en la sangre. Su madre fue modista y le dejó ese legado desde la adolescencia. Comenzó haciendo camisas para vender a sus amigos y más adelante instaló Freaks, una boutique que innovó en la moda uruguaya. “Era un escándalo total, la gente pasaba, miraba la vidriera y se reía”, rememora Suárez. El diseñador logró hacerse un nombre en la profesión y posee hoy una vasta trayectoria. No lo inspira una sola mujer sino todas.
Talento en equilibrio
Comenzó haciendo camisas para vender a sus amigos y hoy es uno de los diseñadores de moda más reconocidos de Uruguay