La coalición del primer ministro israelí, Ariel Sharon, corría el peligro de derrumbarse el lunes después de que un socio derechista considerara abandonarla luego de que una mayoría del gabinete respaldó un plan de retirada de Gaza.
La coalición del primer ministro israelí, Ariel Sharon, corría el peligro de derrumbarse el lunes después de que un socio derechista considerara abandonarla luego de que una mayoría del gabinete respaldó un plan de retirada de Gaza.
Minimizada por las discusiones políticas, la histórica decisión podría convertirse en rehén de la fortuna si extremistas palestinos logran perpetrar nuevos atentados en su afán por demostrar que forzaron la retirada israelí, lo que podría endurecer la posición de los derechistas contra el abandono de las colonias.
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, respaldó el plan de Sharon de "desvincularse" del conflicto con los palestinos como un posible medio para revitalizar la "Hoja de Ruta" para la paz respaldada por Estados Unidos.
Los palestinos dan la bienvenida a cualquier retirada, pero sospechan que Sharon quiere intercambiar Gaza por zonas de Cisjordania que necesitan para un estado viable.
Sharon depende una mayoría de sólo un escaño en la Knesset tras cesar a dos ministros de extrema derecha para garantizar la votación del Gabinete.
Si el PRN abandona a Sharon, su coalición controlaría sólo 55 escaños en el Parlamento de 120 miembros, abriendo la puerta a un gobierno de unidad con el Partido Laborista, de centro izquierda, que tiene 19 legisladores, o nuevas elecciones.
El "plan de retirada revisado" también declaró la intención de Israel de conservar los asentamientos permanentes de la región de Cisjordania ocupada, donde viven unos 240.000 colonos judíos.
Si el plan es puesto en marcha, será la primera vez que Israel desmantele asentamientos judíos en la Franja de Gaza y en Cisjordania, construidos en esos territorios ocupados a partir de la guerra de 1967 que ganó Israel.
(Reuters)