La propuesta quiere, a través de la identificación de los elementos que hacen al código de este género, jugar con los bordes de los mismos para así poder “salir y entrar” de lo que se conoce como tango.
La propuesta quiere, a través de la identificación de los elementos que hacen al código de este género, jugar con los bordes de los mismos para así poder “salir y entrar” de lo que se conoce como tango.
En diálogo con El Observador, Gabriela Farías, una de las bailarinas, comentó que Periférico/Tango encara una relectura del género, no solo como música y baile, sino también como una redefinición de roles.
“Todos los que participamos en este espectáculo tenemos una formación de tango a nivel profesional, y es después que nos adentramos en la danza contemporánea para empezar esta búsqueda. A mí, personalmente, me interesó el concepto del rol de la mujer en el tango. Si lo pensamos, siempre ha sido de sumisión. No tiene nada que ver con la vida cotidiana, pero bailando tango el hombre siempre es el que propone, el que manda y lleva a la mujer. Yo busco otra cosa, busco que los dos sexos dialoguen en escena y comuniquen al mismo nivel”.
Otro detalle es que la música ha sido compuesta para la ocasión, es decir no se recurre a temas clásicos del tango, sino que “primero trabajamos el material y después Fernando Goicoechea vio los ensayos y compuso la música en función del movimiento que veía”.
La bailarina agregó que para ellos también fue un método de trabajo nuevo dado que “para el tango generalmente se trabaja con música preparada de antemano. Este sistema plantea otra lógica y por ende, suceden otras cosas”.
El escenario, la ropa, las parejas de baile, son estructuras que en Periférico/Tango se alteran para dar lugar a otro juego, a otra forma de hacer tango.
“Sin los clichés como el de la vestimenta pudimos ir a la esencia de esta música que a todos nos fascina”, afirma Farías.
“Ponemos la lupa en otras aspectos, en la intensificación de algunos gestos y en la desaparición de otros. Lo que redunda en una nueva forma de presentarnos en escena pero también en lo que el cuerpo transmite”.
Esta noche en el Teatro Solís serán seis los bailarines que estarán en escena. Todos se combinan de forma poco usual, alterando las estructuras habituales en el tango. “Puede que al espectador le resulte novedoso ver bailar tango a una mujer con otra mujer, o a un hombre con otro hombre, pero se trata de esa búsqueda de la que hablábamos antes”, comentó.
La dirección del espectáculo está a cargo de Federica Folco. Los bailarines son: Guillermo Fleitas, Gabriela Farías, Eduardo Ferrer, Aníbal Domínguez, Sofía Lans y Sebastián Niz.
Las entradas se consiguen en boletería de la sala Zavala Muniz, del Teatro Solís, a $ 250 o dos por $ 400.