La inversión española en la República Checa ha tomado un nuevo impulso con la entrada de Telefónica en Cesky Telecom, e inaugura una nueva era en las relaciones económicas entre ambos países.
La inversión española en la República Checa ha tomado un nuevo impulso con la entrada de Telefónica en Cesky Telecom, e inaugura una nueva era en las relaciones económicas entre ambos países.
España ha obtenido, de esta manera, una buena implantación en los sectores de construcción, automoción, alimenticio, creando empresas o adquiriendo algunas ya privatizadas.
La pamplonica Viscofán, dedicada a la fabricación de tripa de celulosa y colágeno, invirtió cerca de cuarenta millones de euros hasta el 2003 en otro proyecto al sur del país.
El grupo catalán Roca dispone de dos fábricas de cerámica de baño, una en Znojmo (sureste checo) y otra en Bechine (sur), como consecuencia de su adquisición de la suiza Laufen en 1999 por 258 millones de euros.
Esta operación, valorada en 2.745,86 millones de euros y cuya firma tendrá lugar en Praga mañana, martes, es la segunda venta de activos públicos más importante, después de que el Gobierno checo transfiriera a la alemana RWE en el 2002 la titularidad de sus acciones en Transgas y ochos distribuidas de gas, por un importe de 4.100 millones de euros.
Esta visión deberá ahora ser ahora revisada como consecuencia de la pujanza del operador presidido por Cesar Alierta en el campo de las nuevas tecnologías y por su carácter de empresa multimedia.
Compañías como Unión Eléctrica Fenosa, Banesto, Iberdrola, Banco Santander, Dragados y Construcciones, Fomento de Construcciones y Contratas (FCC), TALGO, o la sociedad de capital riesgo Iniciativa Praguensis de Pascual Maragall, son algunas de las entidades más conocidas que se asomaron tímidamente al país eslavo.
La compañías españolas habían sido, en ese proceso de privatización iniciado a comienzos de la década pasada, las grandes ausentes a estas convocatorias.
La agencia de inversiones Czechinvest, dependiente del Ministerio de Industria y Comercio, calificó la entrada de Telefónica en el mercado eslavo como posible desencadenante de una nueva ola inversión española.
(EFE)