El presidente brasileño, Michel Temer, afirmó hoy que las elecciones presidenciales de este domingo, las más imprevisibles y polarizadas en las dos últimas décadas, van a terminar uniendo al país.
El presidente brasileño, Michel Temer, afirmó hoy que las elecciones presidenciales de este domingo, las más imprevisibles y polarizadas en las dos últimas décadas, van a terminar uniendo al país.
"Esa cosa de brasileño contra brasileño no existe. Tiene que ser brasileño con brasileño. Y estas elecciones van a mostrar exactamente eso", agregó el mandatario al ser preguntado sobre el ambiente de polarización que vive el país.
De acuerdo con el mandatario, dependiendo de lo que los electores decidan en la primera y en la segunda vuelta, el candidato que venza las elecciones asumirá sin ninguna duda el 1 de enero su lugar.
Temer también manifestó su confianza en las urnas electrónicas, cuya fiabilidad ha sido puesta en duda por Bolsonaro.
"Siempre funcionaron bien. Nunca hubo algún problema y no hay ningún problema en relación a las urnas electrónicas", aseguró.
El jefe de Estado también dijo estar totalmente convencido, por las informaciones que ha recibido de sus colaboradores, que las elecciones se celebrarán en total tranquilidad y sin ningún incidente.
Las elecciones contarán con la seguridad reforzada por el Ejército en 513 de los 5.570 municipios del país, ubicados en 11 de los 27 estados brasileños, en su mayoría en la región amazónica y en el empobrecido nordeste, pero también en Río de Janeiro, en donde una creciente ola de violencia obligó al Gobierno a determinar una intervención militar en la seguridad.
Además de un nuevo presidente, los 147,3 millones de brasileños convocados a las urnas elegirán a los gobernadores de los 27 estados del país, dos tercios del Senado y los 513 diputados federales, así como renovarán los legislativos regionales.
Según las últimas encuestas, difundidas este sábado, Bolsonaro, un polémico candidato por ser defensor de la dictadura militar (1964-1985) y por sus declaraciones machistas, racistas y homófobas, ganará la primera vuelta de las elecciones presidenciales con una votación en torno al 40 % de los votos válidos, en tanto que Haddad lo escoltará con el 25 %.
Pero como ninguno alcanzará más de la mitad de los votos válidos, según los sondeos, los dos más votados tendrán que medirse en una segunda vuelta prevista para el 28 de octubre, en la que el ultraderechista figura con una ligera ventaja pero en empate técnico con Haddad, que sucedió al expresidente Luiz Inácio Lula da Silva como candidato del Partido de los Trabajadores (PT).
Fuente: EFE