Espectáculos y Cultura > RECOMENDADOS

The Toys that Made Us, una miniserie de Netflix sobre los juguetes de nuestra infancia

La realización repasa algunos de los juguetes que revolucionaron la industria juguetera, la cultura popular y la infancia de millones de personas

Tiempo de lectura: -'

11 de agosto de 2018 a las 05:00

A priori, puede que esta miniserie no parezca para todos los paladares.

Hay una figura que se sostiene –y alimenta– con el tiempo, la del coleccionista maniático (el gordo vendedor de comics de Los Simpsons es el primero que viene a la mente a la hora de ilustrarlo) que consigue las primeras ediciones de los muñecos más extraños, los conserva dentro de su envoltorio original y los mantiene para siempre en una vitrina, solo para sus ojos (o para lucirlos, no tocarlos, ante otros coleccionistas como él).

Una miniserie (o serie en dos temporadas, eso no queda claro ya que la presentación musical dice "8 episodios" pero Netflix la presenta como Temporada 1 y 2) que versa sobre esos mismos juguetes y que tiene como participantes destacados a esos mismos coleccionistas no sería entonces material de consumo masivo. Y sin embargo, prejuzgar a The Toys That Made Us de esta manera sería un error.

Cierto es que su primer episodio es, justamente, eso. Pero esto se debe más que nada a que su producto –el objeto que da pie a los juguetes protagonistas de este primer episodio– no es otro que Star Wars y se sabe que pocas creaciones culturales han generado más fanatismo –y fans– que este. Pero a efectos narrativos de la miniserie toda, ubicar primero que nada el capítulo sobre La Guerra de las Galaxias tiene sentido. Si bien todo lo que rodea al lanzamiento de los muñecos de Star Wars tiene peso –sobre todo por el cambio cultural que implicó la película, sus personajes, su universo, etcétera– hay un desfile insoportable de fans (anónimos pero también gente de peso) contando lo mucho que le cambió la vida ese muñequito tal o cual, o lo difícil que fue conseguir un Luke Skywalker morocho o el Boba Fett adentro del Sarlacc.

Pero soportarlo es por completo necesario, porque si algo significó Star Wars fue un cambio de paradigma (pensemos solo cómo cambió la industria cinematográfica a partir de esta película) que afectó también a la industria juguetera. Y es a partir de Star Wars que dicha industria se transformó en un potencial generador de millones y millones de dólares anuales, porque había nacido una pasión por los muñequitos como no había habido nunca antes.

Historias sobre la competencia

The Toys that made us
Luego, la tónica del documental se vuelve otra; una que será constante en los otros siete episodios. Y cobra muchísima importancia el contexto político e histórico de cada producto, las condiciones en que fue creado, la influencia cultural previa y posterior, su actualidad, volviéndose verdaderos análisis sociológicos y, en muchos casos, excelentes y muy divertidos documentales que narran los pormenores y detalles inesperados a la hora de crear un juego.

A saber, los episodios son ocho: Star Wars, Barbie, He-Man, G.I. Joe, Star Trek, Transformers, LEGO y Hello Kitty. Si bien los seis primeros se mantienen en la industria estadounidense, los últimos dos –productos danés y japonés, respectivamente– abren el abanico.

En general, la estructura de cada episodio es similar: una anécdota –muchas veces reinterpretada con actores– que da pie a la creación del juguete o a la solución de una crisis con ese mismo juguete, para luego reconstruir la historia del producto desde su origen, repasar a sus creadores e ir avanzando en el tiempo, normalmente con momentos de ventura y otros de crisis, hasta nuestros días.

Así, se repite el esquema, pero cada historia tiene sus bemoles. La lucha entre LucasArt y la juguetera Kenner por los derechos de los muñecos es gran parte del primer episodio, pero el segundo (y uno de los mejores de todo el conjunto) aprovecha a las muñecas Barbie para posicionar a las mujeres en esta industria y cómo una simple muñeca ha evolucionado de una manera tan brutal a tono con los cambios y revoluciones femeninas en todo el mundo.

Por su parte, el episodio de He-Man es prácticamente una comedia. Centrado en la empresa Mattel, nos muestra sus esfuerzos para crear una línea que compita con la todopoderosa Star Wars y cómo se crea un producto prácticamente a partir de nada.

Combinando muñecos de líneas anteriores descontinuadas, los diseñadores de Mattel fueron diseñando primero unos muñecos sin el menor contexto, luego produjeron una historieta que diera algo de historia a esos guerreros musculados y, por fin, la serie animada que sería un éxito universal. Los avatares de esa creación –reuniones con los financistas a los que se les mentía por completo a cara de perro, sin tener nunca una idea real del producto que se vendía– son anécdotas jugosísimas.

La evolución de los G.I. Joe es bastante similar a la de He-Man (y tiene paralelismos también con los Transformers, aunque estos tienen una sólida raíz japonesa). Cualquiera de ellos va elaborando su línea a partir de creaciones culturales paralelas que pueden ser historietas, series animadas e incluso películas.

Por su parte, Star Trek es casi un canto a la tristeza. Porque, a pesar de contar con buenísimos juguetes, tuvo que esperar décadas a la sombra de la más exitosa Star Wars para poder contar con su momento bajo el sol (y en el camino, produjo los juguetes más bizarros que se pueda imaginar).

Más que nostalgia

The Toys that made us
Los dos episodios "internacionales" –LEGO y Hello Kitty– son un cierre fresco a la miniserie, ya que se paran en contextos totalmente diferentes y analizan dos fenómenos culturales increíbles. La instalación del imperio LEGO –a partir de ladrillitos que se encajaban unos en otros– con los alcances locales o el verdadero ícono pop que es Hello Kitty –en Japón sí, pero también en el resto del mundo– son dos historias imponentes que uno no podría imaginar previamente.

Mucho más que el repaso nostálgico que podía esperarse, The Toys That Made Us es una serie documental imprescindible para entender a la industria cultural y en particular a la industria juguetera. Una que escapa meramente a la mirada amorosa de los fans y se concentra en generar un producto entretenídisimo para todo público, al que llega sin importar si estos u otros (yo, por ejemplo, no les perdono que no hayan incluido los Playmobils) juguetes fueron los que formaron parte de su infancia.

Los datos

The Toys that made us

  • Ya hay una nueva temporada en proceso con los Power Rangers, Wrestling, My Little Pony y Las Tortugas Ninja, a estrenarse este mismo año también por Netflix.

  • Hello Kitty es, aunque usted no lo crea, inglesa. Sanrio, la empresa que creó al icónico personaje hace 40 años, lo reveló hace unos años.

  • Kenner, diseñadora de juguetes de Star Wars, pasó de ser una pequeña fábrica a transformarse en una de las empresas más importantes del rubro en el mundo.

  • La historieta de He-Man era violenta y no específicamente para niños. Esto fue por completo reformado cuando se lanzó la serie animada.

REPORTAR ERROR

Comentarios

Contenido exclusivo de

Sé parte, pasá de informarte a formar tu opinión.

Cargando...